martes, 22 de septiembre de 2009

Robó, huyó y lo pescaron (por nabo)

Los tiempos que corren están difíciles y el nivel de criminalidad en Minnesota ha escalado. Hay que admitir, sin embargo, que la nueva generación de cacos tiene estilo.

Por ejemplo, hacerse el malito y hacer pasar un mal rato a los cajeros, pobres trabajadores inocentes, ya no es la regla. Un ladrón tuvo la delicadeza de disculparse, "sorry, man". Otra aclaró, tengo hijos que alimentar. Un tercero se vistió de duende y tranquilamente atracó un banco el día de San Patricio.

Aquello de robar un banco y huir en coche ya no está al alcance de cualquiera. Ahora el medio de transporte es el ómnibus. Al menos tres fascinerosos han sido detenidos en los últimos 12 meses al tratar de usar MetroTransit para la fuga.

Uno en noviembre
, otro en abril, y otro en setiembre.

Otros, conscientes del impacto ambiental del medio de transporte, han preferido la bicicleta. Tampoco es un buen sistema.

Algunos tienen mala suerte. Unos tipos que robaron la cafetería de un hospital y estaban actuando "sospechosamente" cuando justo pasó por ahí un estudiante de medicina que además era luchador y maratonista. Al primero lo aplastó en la entrada del hospital, y al segundo lo corrió un montón de cuadras hasta que lo alcanzó tirándosele encima. Otros malandros, en cambiom venían haciendo todo bien hasta que decidieron parar en un restaurante. Justo había unos policías adentro (supongo que comiendo hamburguesas y papas fritas) con la radio abierta y mirando al estacionamiento, escucharon el aviso y sin más vuelta arrestaron a los culpables.

Pero a algunos lo que les falta, es una mente criminal. Perdón, detengámonos en mente. Tal es el caso de este joven de 23 años que robó un banco y lo pescaron unas horas después. La noticia es demasiado buena como para no comentarla: el tipo fue a la caja y le dijo a la cajera "dame la plata" y le revoleó un cuchillo en la cara (la de la cajera y la de las cámaras de seguridad). Cuando iba saliendo, un empleado del banco lo reconoció y lo saludó. Quince minutos más tarde la policía lo detuvo por exceso de velocidad y el policeman le dijo que iba a tener que mandarle la multa por correo, ya que lo estaban llamando por un robo en un banco. El chorro, haciendo honor al Minnesota Nice le aclaró que la dirección de la libreta ya no era correcta y amablemente le dio la nueva dirección. Cuando el agente de policía llegó al banco y vio la filmación de seguridad, reconoció al caco y gracias a la información provista, fue a la casa. Ahí lo encontraron, con la plata robada, el cuchillo, y se lo llevaron en cana. Además, tuvo que pagar la multa por exceso de velocidad.


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Los links son válidos por un par de semanas y después expiran. Si quieren leer las noticias, tienen tiempo hasta el 5 de octubre.

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