sábado, 29 de noviembre de 2008

Noviembre en viñetas

Está terminando noviembre, nuestro décimo mes en Minnesota, y no hemos actualizado el blog con material original. ¡Qué vergüenza! Ejem. Así que mejor que nada, apelaré al viejo recurso de las pequeñas noticias y partes para un solo post. Acá van:

Empezamos el mes con un veranillo de no creer. El 4 de noviembre, día de elecciones nacionales (y de muchas cosas más), salí a la calle en sandalias. Sí señor, sandalias en noviembre. Salí con la cámara pero no saqué ninguna foto, porque el furor eleccionario es muy atípico. Digamos, unos pocos están enfervorizados por todos los demás: por un lado, había gente haciendo campaña por los candidatos, y por otro lado, había mucha gente haciendo campaña por el acto eleccionario en sí. Vote! era la consigna más importante. Después, vote algo, lo que nos interesa a nosotros. Fui a Saint Paul, recorrí bastante y ví gente muy variada. Pero no saqué ninguna foto.

Esa misma noche, fuimos a ver a Bob Dylan. De todas las canciones del repertorio yo conocía 4: la segunda, "Times are a-changing" que conmovió a la multitud; "Like a rolling stone" y "Blowing in the Wind", en los bises, y "Tangled up in blues", que no reconocí y no sé cuándo pasó. Caracúlico al máximo, Bob nos dió lo que se le dió la gana (especialmente su perfil y su espalda), y yo no lo podía creer cuando en un exceso de afabilidad nos dijo el nombre de los músicos de la banda. También dijo otras palabras, pero yo no entendí nada.

A la salida del teatro (que está en pleno campus), había un montón de gente agitando. Había música de tambores (los tambores yo no los ví, sería un mp3 que alguien tendría en su iPod), y gente saltando. O-ba-ma, y Yes-we-can. Nos acercamos y yo brinqué hasta que empezaron con iú-es-éy (U-S-A) y ahí, entendí que mejor me alejaba. Suponiendo que alguien saldría con el support-our-troops (aliente a nuestras tropas, la forma más hipócrita de justificar lo injustificable), decidimos que mejor nos íbamos a casa, buscábamos el auto y salíamos a documentar los festejos.

La venta de pirotecnia está prohibida en Minnesota (hay que ir a Wisconsin, donde también venden alcohol los domingos y otras locuras del estilo), así que no había ni una bengalita. Nada. Un par de borrachos, alguno en euforia descontrolada corriendo en chancletas por ahí, y punto. Fin de la fiesta. Gente rara, esta. O reservada. Vaya uno a saber.

El miércoles levantó un viento bárbaro y para el jueves ya no había ni rastros del veranillo, ni la fiebre pre-electoral, y ya la mayoría había retirado los carteles del porche de la casa. Los noticieros insistieron persiguiendo a Obama un poco más, en Minnesota empezó un recuento de votos para senador que todavía no sé si terminó, y Sarah volvió a Alaska. Asunto terminado.

El precio de la nafta está bajísimo, Fefo dice que es por la ley de mercado, porque ahora la gente consume mucho menos, y yo digo que es una treta del gobierno republicano para estropearle los primeros días a Obama cuando asuma (cuando el precio vuelva a ser el real). Veremos. Se oyen apuestas.

El lunes 10 dí el examen de conducir y aprobé, así que ahora soy una conductora legal en el territorio minnesotano y en los territorios con acuerdos bilaterales de permisos de conducir (los otros 50 y Puerto Rico, bah!). Hoy me llegó la tarjeta por correo. Dos anécdotas al respecto: tenía cita para las 8.40 y llegamos a las 8.20, pero tuvimos que esperar más de dos horas hasta que hubiera un examinador libre. ¿La razón? Que si uno llega a las 5 am, lo atienden en orden de llegada aunque no tenga cita. Por supuesto que me enojaría si no fuera porque (excepto Fefo) todos los conductores uruguayos obtuvieron su libreta así, pegando un madrugón un día cualquiera y dando el examen a primera hora. Durante el examen me mandé un par de cagadas a continuación de las que dije "Ops", y gracias a que no me mandé ninguna imperdonable y a esos "Ops", el examinador me dijo que precisaba práctica pero que me daba cuenta de los errores que cometía. Además vio que el seguro del auto estaba a mi nombre, y también me vio cara de señora, seguro. Si tuviera 16 en vez de 29 no pasaba, con los atropellos a las banderitas rojas... ejem, en fin. Asunto olvidado, también. Ahora solamente resta aprender a manejar sobre nieve, jerejejé.

La semana pasada fue la Semana de Educación Internacional, y la biblioteca donde estoy haciendo la pasantía organizó una feria de servicios. Yo estuve en la parte de búsqueda de artículos y de libros; aunque la planearon por meses resultó que el salón elegido no tenía una buena conexión a internet, era imposible acceder a las bases de datos, los visitantes nos miraban con cara de paparulos (probablemente pensando, ¿y estos paparulos pretenden que nosotros usemos más la biblioteca ahora?), pero por arte de magia y buena voluntad, creo que el resultado es positivo. Claro!, cómo no va a ser positivo si cada vez qeu terminaba le decía a mi interlocutor: en caso de duda, pregúntele a un bibliotecario, mostrándole la nómina de cada bibliotecario y su tema de especialización. Los estudiantes, re contentos. Los bibliotecarios al recibir un aluvión de preguntas de principiante, no sé si tanto. Como todo acá, tenía light refreshments, o sea, coca-cola y golosinas para todos. Así no puede fallar.

Fefo fue a ver un partido de la NBA, cómo los Boston Celtics humillaban a los locales TimberWolves, y rompió la chancha y fue a ver a AC-DC, unos rockeros australianos con un par de canciones que seguríiiisimo conocen. Acorde a mi tendencia, me abstuve de presenciar cualquiera de ambos espectáculos. Por más datos o comentarios... pregúntenle a él.

Esta semana solo tuvo 3 días hábiles porque incluye al 4to jueves de noviembre, el que siempre es Thanksgiving, Día de Acción de Gracias. La tradición cuenta que los primeros colonos no entendían nada y casi se mueren de hambre, entonces unos indios que andaban por ahí les dio lástima y les explicaron a estos gilastrunes qué había que plantar y cuál era el calendario para cada cosa. Los salvajes de taparrabos fueron tan claros y persuasivos que los colonos, por más que traían su propia religión, entendieron que al final de la cosecha había que dar gracias a las deidades de la tierra y no tuvieron prurito alguno en adoptar esta actividad tan pagana y transformarla en la primera tradición netamente americana. Por supuesto que después de engordar con las cosechas y mandar llamar a los primos de Europa, exterminaron a estos indios y les expropiaron las tierras, por salvajes y por paganos.

Oh, lovely Thanksgiving! Fuimos a la casa de Pati y Nacho (y Joaquín!) y las calles estaban desiertas. Los únicos que andábamos por ahí teníamos cara de extranjeros, los únicos negocios abiertos eran "Sosa Foods", "Arabian Nights" y "Lucky chinese dragon". El centro montevideano un primero de enero de calor era un jolgorio al lado de esto. Como diría Nacho, más cerrado que culo de muñeco.

También este jueves fue nuestro quinto aniversario de casamiento, que casualmente también fue jueves (ergo, también fue en Thanksgiving!). Suerte que nos casamos en Uruguay porque acá hubiera sido la muerte en monopatín. Y en el menú sólo habríamos tenido pavo, zapallos y choclos. Yummi - yummi!

El día posterior a Thanksgiving da inicio oficial a la temporada navideña, es decir, cuando los negocios empiezan a vender mismo pensando en la Navidad y la TV aturulla con tanto aviso de Fisher-Price y Macy's. Este día, feriado para la mayoría de los mortales, se llama Black Friday porque los negocios ponen sus números rojos en negro. Las ofertas son increíbles, tipo hasta un 65% de descuento en chiches de última generación, y ta, todas las cadenas se suben al carro de los descuentos. Un sólo día, abren a las 6, 5 ó 4 am y una horda embravecida entra a sacarle sangre a la tarjeta de crédito y olvidar la hipoteca por un rato.

Según leí en las noticias un empleado de Wal-Mart murió aplastado por los clientes. Pobre tipo. Morir aplastado por un montón de imbéciles es terrible en cualquier circunstancia, pero siendo empleado temporario de un lugar tan patético como Wal-Mart, es el fondo de la olla. No concibo cosa peor, pobre loco. Seguro que ni siquiera le pagan un féretro al infeliz, ni le tiran unos mangos a la familia como resarcimiento.

Les mentiría si les dijera que no pensé en aprovechar las ofertas de este black friday pero me da pereza ir a chupar frío y hacer colas interminables para comprar algo que lo más seguro no me pueda llevar conmigo cuando vuelva. Como el día estaba lindo y apacible, nos fuimos a Minnehaha Falls, a observar la cascadita a medio congelar, y sacamos algunas fotos. Me prometí volver en enero o febrero, para verla congelada del todo.

Estas semanas transcurrieron como las anteriores, con un par de nevadas sin importancia y sin mucho más que decir. Los sábados vamos al Recreational Sports Center (en mi barrio le decíamos "club"), los domingos vamos a algún museo, los lunes voy a buscar a Joaquín al jardín de infantes a mediodía y me quedo con él hasta las 4, los martes aprendo alemán, los miércoles miro tv. Mandamos tarjetas para felicitar por nacimientos, cumpleaños y aniversarios, nos juntamos con los mismos uruguayos que habrán visto una y otra vez en nuestras fotos, preparamos los papeles para quedarnos un tiempo más, y vemos por la ventana cómo pasa el tiempo.

¿Pasa, dije? Vuela.

Vean nuestras fotos en http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi

viernes, 7 de noviembre de 2008

Ahora las cosas van a cambiar

El martes 4 de noviembre a las 8 de la noche mientras contaban los votos, Bob Dylan tocó en el auditorio Northrop de la Universidad de Minnesota. Ahí fuimos con Julia, Ana y Juan.
Esto lo encontré hoy en Internet de alguien que también fue al concierto. Lo traduje, pero lean la original.

Bob Dylan: "Things are going to change now"
Publicado por Andrea Swensson aquí.



Nadie esperaba que Bob Dylan dijera algo durante su concierto de algo más de dos horas el martes 4 de Noviembre en el Northrop Auditorium. Durante años, Dylan se ha caracterizado por ser reservado durante sus conciertos, a veces únicamente hablando entre sus canciones para presentar a los miembros de su banda. Pero la otra otra noche, luego de un largo intermedio entre sus set usual y sus bises, donde solamente me puedo imaginar que lo dedicó a enterarse que Barack Obama había ganado la elección, Dylan volvió al escenario para tocar "Like a Rolling Stone" y luego se volvió al público y habló.

"Nací en 1941", dijo, con su rasposa voz vacilante y sentimental. "Ese fue el año que bombardearon Pearl Harbor. He estado viviendo en la oscuridad desde entonces. Ahora parece que las cosas van a cambiar".

Se volvió a su teclado y dirigió a su banda a un casi irreconocible homenaje de "Blowin' in the Wind". Durante la mayor parte del concierto, Dylan optó por mantener su voz baja y dispersa mientras medio cantaba, medio tosía las palabras al micrófono, pero al final de "Blowin' in the Wind" forzó su voz para alcanzar lo más alto del registro de la melodía original y mantuvo las palabras del estribillo lo más que pudo. Cuando su voz no lo toleró más, tomó su armónica y práctimente saltó al centro del escenario. Incluso desde mi asiento en el palco fue obvio que Dylan estaba emocionado, y ésto sólo sirvió para avivar los vítores de la multitud.

Mientras el colmado teatro se ponía de pie con aplausos y elogios, Dylan y sus músicos se alinearon al frente del escenarios para hacer una reverencia. En sus apretados pantalones de esmoquin y su sombrero de ala ancha, Dylan bailó unos pasos como una marioneta, moviendo sus dedos índices en el aire como si fueran dos armas. Fue un momento sorprendentemente carismático y para recordar, y tenía a todo el teatro rugiendo en una ovación y aplausos.

Las luces del teatro se prendieron, y nuestra atención se centró en el otro hombre de la noche. La multitud empezó a corear "O-ba-ma, O-ba-ma" al unísono mientras salíamos del teatro.
Caminando hacia el lobby, una ola de gritos de júbilo repentinamente emergió desde el vestíbulo y nos apresuramos a tomar la escalera para ver lo que sucedía. Una pantalla en el lobby mostraba los resultados de la elección: Obama ya había alcanzado los 297 votos electorales. (Se necesitan 270 para ganar, nota del traductor.)

Cada vez que una multitud de asistentes al concierto llegaba al lobby, una nueva ola de gritos, no, aullidos, emergía. La mujer a mi lado rompió en llanto. Mi padre se volvió hacia mi y me dijo: "Ganamos, finalmente ganamos". Nos dirijimos hacia afuera, y una inmensa multitud de asistentes al concierto ya estaba en el frente del teatro, bailando al ritmo de una improvisada cuerda de tambores. Los autos hacian sonar sus bocinas, la gente gritaba, y el mundo entero sentía como si hubiera dejado salir un suspiro de alivio.

Esta es la lista de temas del espectáculo. Voy a dejar que las canciones cuenten en resto de la historia. Confesión absoluta: "The Times They Are A-Changin" me hizo llorar.

Cat's in the Well
The Times They Are A-Changin'
Summer Days
This Wheel's on Fire
Tangled Up in Blue
Masters of War
Stuck Inside of Mobile With the Memphis Blues Again
John Brown
Beyond the Horizon
Highway 61 Revisited
Shooting Star (with Dylan on guitar -- another rarity)
It's All Right Ma (I'm Only Bleeding)
Under the Red Sky
Thunder on the Mountain
Ain't Talkin'

Bises:
Like a Rolling Stone
Blowin' in the Wind

Acá hay un video de los tantos que se filmaron a la salida del recital.

miércoles, 8 de octubre de 2008

Cimentando el podio

Cuenta cierta leyenda popular que poco tiempo después que Gregory dirigió y aprobó un proyecto de fin de carrera de Ingeniería Eléctrica, uno de los autores del proyecto se acercó a saludarlo y Gregory se había olvidado totalmente de él, al punto tal que admitió no tener idea de quién era su interlocutor.



La leyenda es tan detallada que ambos protagonistas la relatan hoy en día; Gregory es uno de ellos y Diego estaba en el grupo en cuestión. Y, quizás obra del azar o de la culpa (o ambos), Gregory estuvo en la defensa de grado, de maestría y de doctorado de Diego. La defensa de doctorado fue el martes 30 de setiembre, y yo también tuve el gusto de estar allí. La exposición fue clara, el público numeroso y las preguntas abundantes.



Diego es el cuarto uruguayo en recibir un doctorado del Laboratorio de Imágenes de la Universidad de Minnesota. Los anteriores fueron Marcelo Bertalmío, Alberto Bartesaghi y Facundo Memoli. ¿Te das cuenta?, me dijo, No llego ni para la medalla de bronce, pero por supuesto yo estoy en desacuerdo. Uruguay es la nacionalidad con más graduados en ese laboratorio, con 4 finalizados y dos más en camino... son muchos más que China e India. No sé si importa la nacionalidad del graduado, pero a mí me hace gracia pensar en Uruguay desacomodando las estadísticas de alguna oficina estatal, aquí, en la patria de las estadísticas.



El viernes de noche Diego organizó una recepción y allí vimos a Marita y a Beto, a quienes no veíamos desde marzo. Pasó mucha agua bajo el puente desde entonces, y los vimos muy cambiados. Obviamente.



Estaban de paseo de Minneapolis por el cumpleaños de Marita, y se pasaron haciendo sociales. Deben haber quedado exhaustos.



Espero que también contentos.

Más fotos de la defensa aquí y de la fiesta aquí.

domingo, 31 de agosto de 2008

Pronóstico laboral : vientos y chubascos

Bueno, mi situación laboral se ha metamorfoseado en la última semana. Después de pensarlo mucho, MUCHO, renuncié a mi trabajo por internet. Hoy fue mi último día y me fui sin dar un portazo, con la esperanza de poder reconsiderarlo cuando estemos de vuelta allá.

También después de mandar mi curriculum con más entusiasmo que un vendedor de viagra o relojes calertier, obtuve un trabajo zafral de 3 semanas como cajera en la librería de la universidad y una pasantía no remunerada en la biblioteca de ciencias exactas. Mi zafra empezó el miércoles 20 de agosto y termina el 9 de setiembre. La pasantía empieza el 10.

Empecé a buscar trabajo más o menos cuando se me fue de encima el invierno y el cansancio mortal de los últimos meses allá. Fue en mayo, y surgieron algunas buenas oportunidades que decliné por no estar cerca del CP 55414 (una estaba a 18 km, otra a 20, y otra a 1500). A partir de julio, con el permiso de trabajo y el número de seguro social en la mano continué la búsqueda con más agresividad, pero con resultados poco prometedores. En la red de bibliotecas públicas no están interesados (ni en contratar ni en recibir pasantes), a las mil universidades y colleges no les conviene tener a alguien que se va en menos de un año, y las cafeterías de la zona ya tienen quién sirva el café. También tuve una oportunidad para enseñar español, pero la impostura no es lo mío: siempre critiqué a mis profesores fantasmagóricos, los que apenas sabían su materia pero no tenían idea de pedagogía, y no me voy a transformar en uno de ellos.

Yo, por mi parte, tengo un requisito: no quiero trabajar de noche ni los fines de semana (bueno, con el sábado hasta mediodía transo). Hasta ahora parece una excentricidad, un desubique: la verdad es que esto si que no lo había previsto.

En el marco de mi búsqueda de trabajo, hace unas semanas fui a una feria de empleadores de lo más bizarra, con un tipo disfrazado de ardilla gigante y un stand de cata de cervezas locales. Había un catering y refrescos gratuitos pero yo no los toqué, lo único que me faltaba era mancharme la camisa con grasa (acá todo tiene grasa), o que me diera hipo con la efervescencia y no pudiera hablar con normalidad. Debía tener cara de desesperada, porque dos personas se ofrecieron a ayudarme en mi búsqueda; fueron muy corteses pero no volví a saber de ellos. Lo más positivo que obtuve de ese evento fue un vale por 25% de descuento en una librería: para desquitarme el fastidio de haberme emperejilado para semejante corso fui a la librería en cuestión y compré lo que se me dio la gana. Leí la letra chica del bono y comprobé que las mesas de descuento no estaban excluidas de la promoción, así que fui y me compré unos cuantos ejemplares de ésos. Después fui en actitud belicosa a pagárselos al cajero, que no entendía cómo alguien podía tener 2 descuentos a la vez. Já.

En dos días empieza el semestre y ya elegí unos cuantos cursos a los que me gustaría ir de oyente. Dependerá de si me aceptan como oyente y si los horarios me quedan bien, lo que finalmente elija. Y si esto no prospera, seguiré devorándome la sección de clásicos de la literatura inglesa (desde que llegué me leí todo Jane Austen, Oscar Wilde, HH Munro, Louisa May Alcott, Mark Twain y un par de best sellers impresentables que prefiero no revelar aquí). También estoy mirando muchas películas, pero esto no cuenta: es un hábito de los últimos 15 años que ya es parte de mí.

Ni frío ni caliente, ni alto ni bajo, ni blanco ni negro, ni bueno ni malo. Y bastante parecido a las demás historias de cónyuges de J1 y F1 (académicos y estudiantes internacionales). Para quien vivió la experiencia, el relato puede tener más sentido. Para quien esto es extraño (yo misma hasta hace unos meses), esto puede parecer el más completo absurdo.

jueves, 14 de agosto de 2008

Una de Batman

Vimos la última película de Batman, The Dark Knight, y nos gustó mucho. Como la anterior (Batman Begins) esta una película que indaga el trasfondo psicológico y ético del héroe de Ciudad Gótica, a mi entender (y el de bastante gente más) con mucha elegancia y aptitud cinematográfica. Christopher Nolan, el director, seguro nació sabiendo, porque todas sus películas son impecables. Fuimos a una sala con tecnología IMAX: una pantalla descomunal de grande y un sonido increíble. Las icónicas onomatopeyas BOOM, KAPOW, AAUCH de la serie protagonizada por Adam West acá eran redundantes. Con cada piña, daba la sensación que Batman quebraba un par de huesos. ¡Crac! Espeluznante.

Pero no los voy a aburrir con mi opinión sobre la película, que pueden ver ustedes mismos. En lugar de eso, voy a contarles una anécdota que tiene mucho que ver con Batman y conmigo, y por qué estoy aquí.

Cuando Fefo estaba en el Bachillerato del Seminario dibujó una adaptación de Batman y Robin con caracterizaciones de sus profesores. Héroes, villanos y la propia Ciudad Gótica estaban al alcance de la mano, dentro de las manzana de las calles Soriano, Canelones, Martínez Trueba y Barrios Amorín. Y todos los personajes estaban asociados al Bachillerato Científico menos uno, de Humanístico.



Este profesor, que adoptaba el papel de Alfred el mayordomo, era mi padre. Alfred (Pennyworth) Demassi.

Como mi marido es un inglés sin pasaporte, no se podía esperar que me hablara sin que antes fuéramos apropiadamente presentados (properly introduced into each other acquaintance's, para decirlo en un inglés que pondría a Jane Austen orgullosa). Pero como nunca nos presentaron, la primera vez que hablamos fue en referencia a Coquiman y Roliver.



Creo que Coquiman y Roliver marcó el final de una promisoria carrera artística. Pasado el tiempo, hay lugar para conjeturas de tipo supersticioso. Si Fefo hubiera hecho otra historia de este estilo, ¿habría incluido algún futuro suegro? También me pregunto si en la historia hubiera incluido a mi madre, ¿sería heroína o villana? Yo voto por villana, ¿y ustedes qué opinan?

martes, 5 de agosto de 2008

Todo empieza con un pequeño giro en sentido horario

Ahora que hace tiempo que tenemos auto decidí que es hora de aprender a manejar. Minnesota tiene los conductores más tranquilos de Estados Unidos y una tasa muy baja de accidentes, lo que apenas solaza mi pánico: la magia se termina en las autopistas, que son tierra de nadie, y la ciudad está atravesada por varias de ellas.

No se alegren por mí, tengo varias razones para no querer aprender a manejar y ninguna de ellas promete desvanecerse a la brevedad; más bien el invierno promete traer algunas nuevas. Pero como ya dije en este blog, la vida es un viaje y no me quedo atrás.

Acá primero hay que dar un examen teórico y recién a los 3 meses se puede dar el práctico, durante los cuales uno tiene un permiso provisorio que habilita a manejar un vehículo (si y solo si acompañado de otra persona que haya pasado el examen práctico en Minnesota). Para dar el examen teórico es imprescindible tener número de seguro social, y para tener ese número, hay que tener permiso de trabajo antes. El permiso lo pedí en febrero y me llegó en junio, y el SS lo pedí también en junio porque es gratis nomás, y llegó en julio. Así que no se crean que es que estuve al pedo, es que no podía darlo antes.

Yo dí mi examen teórico el viernes pasado y salvé, tengo unos papeluchos la promesa de recibir la tarjeta con mi foto en el correo en dos semanas. Mi práctica de manejo, hasta ahora, consistió en sentarme atrás del volante y encender el motor. No tuvo emoción, yo ya sabía que se hacía girando la llave en sentido horario.

¿Quieren saber si ustedes podrían manejar en Minnesota? Acá tienen un sitio web en inglés con simulaciones del examen: http://www.quia.com/de/mnmain.html. Suerte en pila. No se olviden que acá se puede doblar a la derecha en un semáforo en rojo, y que los ómnibus escolares son sagrados. (Ojalá también lo fueran en Montevideo).

Cuando uno va a dar el examen práctico tiene que llevar su propio vehículo, y el examen empieza con uno mostrando que el auto está asegurado. Es interesante señalar que uno no puede asegurar su auto si no tiene el permiso de manejar de Minnesota así que es imposible dar el examen en el vehículo propio. La gallina y el huevo, versión local. Pero bueno. Nacho dará el lunes el examen en nuestro auto; Fefo lo dio en el de Juan; y Juan, creo, en el de Alfonso. Yo, supongo, también lo daré en el Honda Accord en el que transitamos habitualmente, pero me gustan las sorpresas y estoy pensando en pedirle a Nacho y Pati el de ellos, un Toyota Camry que compraron hace dos semanas. Para molestar nomás.

martes, 29 de julio de 2008

El que ríe en julio, ríe mejor



Fue el cumpleaños número 34 de Fefo, y el primero en un día de verano. Pasamos varios días planeando qué y cómo hacer pero no nos decidimos por ninguna de las opciones a priori; finalmente nos decantamos por lo más simple, o sea, pasarlo bien con amigos.

Las primeras 3 horas las pasamos hablando por Skype. Aquella vieja fábula de conversar por teléfono viendole la cara al interlocutor, hoy en día es una verdad más sólida que un ladrillo y bastante más barato que el teléfono. Asombroso, ¿quién lo hubiera dicho?

El almuerzo lo pasamos en familia (Ribeiro). Alejandro obtuvo un puesto de profesor en la Universidad de Pennsilvania, y se van en un par de semanas a vivir a Filadelfia, por lo que esto también tuvo gusto a despedida. Fuimos a comer a un restaurante chino elección de Alejandro, y los platos que pedimos los compartimos entre todos.



Conversamos los seis y pasamos un muy buen rato. Después paseamos tratando de bajar la comida (exitosamente), y la completamos comiendo unos helados riquísimos.

A la caída de la tarde nos reunimos con los uruguayos de la vuelta: Ana y Juan, Gonzalo, Pati y Nacho (con Joaquín), Adriana y Diego, y Alejandro. Después de una siesta en casa para digerir el round de la heladería, fuimos caminando a una cervecería que ya conocemos bien, Town Hall Brewery. Inconcebible en invierno, los 2 kilómetros hasta el pub son un paseo muy agradable en verano, porque la mitad del trayecto es paralelo a este puente, que están construyendo a toda velocidad.



Más fotos, en Picasa.

martes, 15 de julio de 2008

Where are you from?

Cuando abrimos la boca para decir algo y se nota que somos extranjeros, por curiosidad o cortesía, muchas veces nos preguntan Where are you from? (¿de dónde eres / son?). Y no es que nos hagamos los difíciles, pero nos gusta retrucar, Where do you think I'm from?, (¿de dónde crees que soy?)

Hé aquí un breve muestreo de las respuestas:

Italia: El cajero del supermercado Lund's a mí.

Islandia: La moza de Annie's Parlor, mirando a Federico.

Croacia: Un tipo por la calle, al que le pregunté dónde estaba la parada del ómnibus más cercana.

Suecia: Alguien a Gabriela.

Francia*: El mozo del Caribou Coffee.

Turquía: El mismo mozo, en segundo intento.

Italia: Un mexicano vendedor en una casa de antigüedades, a mí.

Francia: Un estudiante iraní a Federico, después de escucharlo hablar en inglés.

España: El hincha alemán del Brit Pub, mirando a Fefo y su boina. Sin la boina podía pasar por alemán.

Italia: La vendedora de una casa de ropa usada, a mí.

Brasil: Un vendedor de la venta de garage de Edina, mirándonos a Nacho, Pati, Fefo, Joaquín y yo.

- ¿De dónde eres?
- De Uruguay
- Ah, ¿y eso está en Rusia?
- No, en Sudamérica
- Nunca había escuchado antes.
- Yo tampoco había escuchado hablar de Minnesota antes de venir aquí.
Diálogo en la recepción de un hospital.

- ¿De dónde son?
- Somos de Uruguay...
- Ah, iúrugüei
- Sí, es como "you are gay", pero no exactamente
- Ho, ho, ho
Conversación con el gorila de seguridad del puesto de venta de teléfonos celulares. Nacho me arrastró afuera antes que el gorila dejara de reírse y nos curtiera a palos.


Que las respuestas estén a tantos kilómetros lejos de la respuesta correcta me recuerdan que raza y nacionalidad no tienen nada que ver. Aunque tomando en cuenta lo que sé de mis antepasados (casi todos españoles y uno solito italiano), me causa gracia tanta insistencia con Italia: va en realidad a que nuestra pronunciación es bien distinta a la de los españoles, y eso se nota al hablar inglés. También cuenta que nosotros hablamos inglés británico más que americano, pero, a diferencia de la mayoría de los europeos que conozco, hacemos un esfuerzo por adaptar el acento también.

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* Esto me recuerda que a mí también me preguntaron una vez en Montevideo si soy francesa, por cómo pronuncié ciertos nombres en francés. Me sentí halagada hasta que constaté que mi interlocutor era prácticamente sordo.

jueves, 10 de julio de 2008

Festejos del 4 de julio

El 4 de julio debe ser el único día del año en que los norteamericanos se van a dormir tarde. Y que salen de sus casas después de la caída del sol (después de las 10 pm), para mirar los fuegos artificiales.

El espectáculo de fuegos artificiales los organiza cada ciudad (por lo menos aquí, en Minnesota), y a ningún individuo en su sano juicio se le ocurre gastar plata y tirar los suyos... de hecho no ví que vendieran por ningún lado... deben estar re-prohibidos, por cuestiones de seguridad. Big Brother se encarga de todo, desde limpiarte la nieve en frente a tu casa hasta armarte el circo. En fin...

En realidad está mucho mejor así, es como la Noche de las Luces, pero en muchos lugares en simultáneo. A tres cuadras de casa, sobre el Mississippi, había una exhibición.



No alucino con la pirotecnia, pero admito que los fuegos que reventaban en forma de estrella me impactaron. Más fotos, aquí.

Para aprovechar la masa enorme de gente que anda por ahí, una galería de arte alternativo (léase incomprensible para los paganos) organiza un festival de cine llamado 10 segundos, donde los filmes que se presentan duran eso, 10 segundos.



Ahí me di cuenta que esta ciudad, y especialmente este barrio, tiene exceso de estudiantes. Extraño la senectud de los barrios montevideanos... ja ja.

Día de la Independencia

El 4 de julio de 1776 Benjamin Franklin, Thomas Jefferson, John Adams y otros cuántos firmaron la Declaración de Independencia de las 13 colonias británicas. Sí, hasta Estados Unidos era chiquito cuando nació, no siempre fue grande.

Como suele ser un día lindo, la gente aprovecha y hace reuniones al aire libre. Guillermo invitó a todos los investigadores de su laboratorio a una cena en su casa (a las 5 pm!), y allí fuimos. En Edina por tercera vez.

Eramos ocho uruguayos, tres franceses, dos iraníes, un vietnamita, una israelí, una peruana y dos creo que norteamericanos pero no estoy segura. Mirando las fotos se puede descubrir, por los nombres y los atuendos, quién es quién.



Más fotos, aquí.

No sé qué fiebre atacaba durante el mes de julio a los revolucionarios del nuevo y el viejo mundo. Entiendo que a los del hemisferio norte los alterara el calor, pero me pregunto por qué en pleno invierno Argentina y Uruguay también aprovecharon la volada.

lunes, 30 de junio de 2008

Olé

Gracias a varios canales que transmiten deporte por internet, y gracias a unos cuantos españoles de la vuelta, seguimos con emoción el desarrollo de la Euro Copa 2008. Vimos los partidos usando este link, una mina de oro para el aficionado al deporte por TV.

Me traen bastante sin cuidado los partidos de fútbol, pero al ver los penales de España - Italia (comentados en japonés), y los golazos que España le metió a Rusia (Fefo me contactó cuando iban 2-0 y me enganché hasta el final), dije en voz alta: ¡esta final contra Alemania no me la pierdo!. Revisé mis horarios y deje libre el domingo a partir de la 1 pm, hora local a la que empezaba el partido.

Los españoles que conocemos habian acordado mirar la final en un pub inglés del centro de la ciudad, y alli marchamos despues de comer. El pub es enorme y estaba lleno, llenísimo de gente con camisetas de España, de Alemania, de equipos de fútbol de algun lugar, de David Beckham, de Zinedine Zidane, con toros, con escudos de estados alemanes, con bufandas, boinas, y vasos de cerveza en la mano. El pub tiene varios ambientes, y en cada uno de ellos habia varios televisores y un mar de gente fluyendo, mirando en distintas direcciones (segun la pantalla que le quedara más cercana). La tribuna palpitaba y alli, juntos y entreverados, estabamos nosotros, junto con neófitos del deporte, veteranos, mozos luchando por entregar los pedidos y algunos espectadores que probablemente no entenderian por que en el futbol no hay 22 pelotas ya que son 22 jugadores, pero creerian que era una buena oportunidad para conseguir un novio extranjero.

El partido lo habran visto, con ese gol tan bonito del Niño Torres en el minuto 33 y las atajadas monumentales de Lehmann y Casillas, así que ¿para qué contar más? Los españoles aullaron con el gol, con el replay, y por tercera vez cuando mostraron a los Reyes festejando.



A decir verdad, nuestros amigos no se animaban a dar el partido por ganado hasta el minuto 90 y los alemanes lo pasaron bastante mal durante todo el partido. Spain scored 3 against Russia, that's shit! nos dijo un alemán que se lo tomaba con filosofia y bastante Heineken.



A mi no me enloquece el futbol, pero habia algo realmente fascinante en este partido. En las pantallas, porque fue un partidazo que renovó mi fe en el fútbol de elite, aniquilada por el juego efectivo con el que Italia ganó el Mundial y Alemania llegó a esta final. Renovó mi esperanza en las selecciones perdedoras, como España hasta anteayer y Uruguay desde hace tanto tiempo, de ver que se puede jugar un fútbol bueno, lindo y ganador.



Y de este lado de la pantalla, una vez más me maravilla presenciar la fiesta de los hinchas. No es felicidad o tristeza, o ningún sentimiento del abanico que habitualmente exhiben las personas civilizadas, sino es algo primigenio y bárbaro. Y si no se transforma en violencia, también es muy divertido. Más fotos del pub, acá.

jueves, 26 de junio de 2008

Edina, segundo round

Como en las casas de Edina viven dueños, y son siempre los mismos, y como técnicamente son una ciudad y por eso tienen más organización que un barrio, los habitantes de Edina se pueden dar el lujo de tener tradiciones.

Una de ellas es que muchos habitantes hacen ventas de garage el mismo día. Se ponen de acuerdo, arman un mapa con descripción a grandes rasgos de lo que cada vendedor ofrece (ropa de niño, electrónica, muebles, etc.), cada casa tiene un número y ponen flechas, para que el comprador no se pierda. Anualmente, el primer sábado después del solsticio de verano. Por supuesto que esta venta no tiene publicación masiva, pero afortunadamente Guillermo vive en Edina y nos pasó el pique unos días antes. También nos ofreció a que dejáramos el auto en su entrada de garage, y nos recibió en su casa a la vuelta, exhaustos pero felices (y llenos de cachivaches).

Había unos 70 "puestos", algunos de los cuales eran varias familias vendiendo juntas para que fuera más atractivo. Fuimos con Nacho, Pati y Joaquín, quienes llegaron a Minnesota hace un par de semanas y querían armar su casa. Yo iba con ganas de comprar ropa de verano, y Fefo, con ideas tan precisas que finalmente no consiguió lo que buscaba.

 
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La venta de garage tiene algo de surrealista, porque se pueden comprar cosas inverosímiles a precios insólitos, tanto así que se puede llegar a perder la noción de las cosas. Como dijo Nacho a media mañana, ya tenemos cosas suficientes como para armar nuestra propia venta de garage. Es sorprendente la cantidad de objetos sin uso que están a la venta, ropa con las etiquetas colgando, o sets de perfumes sin abrir. Por un lado me imagino que esas son cosas compradas en el furor de una liquidación pero sin considerar demasiado si alguna vez iba a ser usado, y me parece que el dueño sale perdiendo por creer que ahorraba. Pero algunas cosas me parecieron regalos inapropiados y me dio un poco de pena, por el que gastó la plata en un regalo y por el que recibió algo que no le gustó. Aunque va en contra de mi interés como compradora de garage sale, de pronto me empezaron a parecer una buena idea los cheques obsequio.

También había muchos aparatos de gimnasia: bicicletas fijas, cintas, máquinas elípticas, y dvd's y libros con métodos para lograr el cuerpo que usted siempre soñó. Según Nacho, la venta de estos artefactos a precio de ganga era una prueba indiscutible de la eficiencia del marketing en esa área. La gente se compra esto mirando la publicidad, y después se da cuenta que es todo mentira, sentenció. Yo creo que tenía razón, pero a lo mejor estaban a la venta porque se habían comprado otro mejor. ¿Quién sabe?

En la venta del sábado, también tuve una especie de revelación intrascendente, pero revelación al fin, porque allí había había ropa linda con poco o nada de uso, y yo podía quedármela si pagaba el precio, irrisorio, que pedían por ella. Y de repente me vino a la memoria un vestido divino que tenía mi tía Eugenia, la más mundana y glamorosa de mis tías, un vestido por el que yo suspiraba y que un día le ví a mi tía Laura con una mancha en el costado. Ese día me quedó más que claro que en Montevideo la gente pasa su ropa a determinadas personas, y en Edina, parada en la calle con mis pantalones a rayas nuevos en la mano, de repente me quedó claro que en Montevideo jamás podría tener estas cosas, no porque no existan, ni porque las tengan personas que no conozca, ni porque esas personas se las queden para siempre, sino porque lisa y llanamente, porque no me las dan a mí. Y punto.

De lo que compramos nosotros, la mejor adquisición fueron un par de botas de nieve Columbia para mí (aunque iba buscando ropa de verano), y linternas de leds para Fefo (uno de los garages era de un distribuidor de chucherías electrónicas, tenía miles de cosas a 25 ó 50 centavos). Nuestros amigos compraron un sillón de tres cuerpos, mesa para la TV, aspiradora, lámparas y una montaña de muñecos, y no sé cuánto gastaron, pero no creo que hayan llegado a los 100 dólares en total.

Edina Annual Garage Sale, ¡qué experiencia! Fotos, aquí.

lunes, 23 de junio de 2008

Fotos de Chicago

Están publicadas las fotos de nuestro paseo por Chicago (downtown, millenium park, field museum, etc) acá

miércoles, 11 de junio de 2008

REM en Chicago, 6/6

El viernes 6/6 REM presentó su último disco en Chicago, Illinois, y nosotros fuimos. La idea fue de Gonzalo, de ir todos juntos alquilando un auto y abaratando costos. Eduardo (el padre de Juan) que está de visita en Minnesota hasta julio, Apostolos (compañero de laboratorio de Ana), Yannis (estudiante de la UMN) y Nikoleta (su novia, de visita por tres meses), también se subieron al programa y allá fuimos, los 9, en dos autos. Seis montevideanos y tres atenienses, ¿cómo lo ven?

El show fue en el United Center, estadio de los Chicago Bulls (el templo de Michael Jordan, usando palabras de Gonzalo), un lugar gigantesco que nos hizo acordar al Cilindro Municipal... aunque con una acústica intachable y una capacidad mucho mayor.



Es la segunda vez que veo REM en vivo, la vez anterior fue en Buenos Aires en enero de 2001. Aquella era la primera (y por ahora única) vez que el grupo tocaba en América del Sur, en esa época Bush acababa de ganar su primera elección, el show era un evento multitudinario en el Campo de Polo, el peso argentino valía un dólar, y un dólar valía más que un euro (que ya estaba en circulación interbancaria). Las entradas estaban agotadas y el lugar estaba a pleno.

Esta vez, en cambio, no compartían el show con nadie, el lugar tenía techo, el país está en una recesión brutal (y había unos cuantos lugares libres) y el público les era tan conocido - y ellos para el público, que no necesitaban de la pantalla gigante para que los vieran de cerca. Quizás por eso la elección de la música fue bastante más caprichosa, y varias opciones nos sorprendieron... Por ejemplo, pararon el ruido para cantar una canción acústica, todos apretaditos en un rincón del escenario, la terminaron y volvieron a lo que estaban antes. Nosotros perplejos, el resto del público no. Pero bueno, también nos quedamos asombrados de ver que la gente no se mueve, que mira el show sentadito en su lugar, de modo que el asombro da para mucho

Lo más interesante de este show en particular es que REM apoya a Barack Obama desde hace bastante tiempo, y dos días antes Obama había derrotado, finalmente, a Hilary Clinton en la candidatura del partido demócrata. Obama es senador por el estado de Illinois, donde el show tuvo lugar... los astros estaban alineados. Cuando el show llevaba unos 45 minutos, Michael Stipe, el cantante, detuvo la música y dijo que este momento era muy importante en la historia de los Estados Unidos, y sacó del bolsillo un prendedor que decía "Obama" (la cámara lo enfocó y se vio clarito en la pantalla gigante) y el estadio entero aplaudió, y después dijo "gracias Chicago por darnos a Obama", y ahí el estadio se vino abajo con las tribunas enfervorecidas. Aunque yo no voté a Obama, me encantó participar del entusiasmo electoral ajeno. Es una experiencia única.

El show estuvo buenísimo, y me alegro de haber recorrido el largo trecho hasta Chicago para verlos. Después visitamos la ciudad y comimos la famosa pizza estilo Chicago, fuimos al Millenium Park y su habichuela gigante, vimos la Torre Sears (una de las más altas del mundo), y visitamos el Museo Field, que tiene una de las colecciones arqueológicas de dinosaurios, homínidos y momias egipcias más impresionantes que yo he visto.

Sí, valió la pena y estuvo muy bueno. Aunque después de comprar las entradas vimos que el jueves 5, REM tocaba en Saint Paul MN! Acá a la vuelta nomás! Pero decidimos quedarnos en nuestro plan y así, conocer Chicago. Fotos, disponibles a la brevedad.

martes, 3 de junio de 2008

Edina Art Fair

Edina (pronúnciese idaina) es una de las ciudades de la metrópolis de Saint Paul / Minneapolis, y es lo más coqueto en materia de arquitectura que yo he visto por acá. Las casas no son las más suntuosas, pero son muy lindas y (lo más importante) son distintas entre sí. Los jardines son relativamente pequeños, pero dan la impresión de ser arreglados por dueños orgullosos y no por jardineros contratados, las calles están limpias, y el sol brilla más y mejor (bueno, quizás eso no).

Edina es, por todas estas cosas, el escenario ideal para una feria artesanal que se organiza todos los años sobre una de sus avenidas, y en la que exponen artistas locales y de otros estados. El viernes, sábado y domingo pasado tuvo lugar la 41 edición, y el sábado fuimos con Federico.

Fuimos en auto, lo que fue una elección 75% estúpida: en primer lugar porque la línea 6 (que pasa por la puerta de casa) nos dejaba bien y nos ahorrábamos la nafta, en segundo lugar porque los conductores de la línea 6 saben el camino y nosotros no (y nos perdimos), y en tercer lugar porque no pensábamos comprar nada voluminoso que nos exigiera transporte especial. Por suerte no hubo inconveniente para estacionar, lo que hubiera elevado el porcentaje de estupidez a un 90%. La tarde estaba soleada y calurosa, y al rato de llegar se empezó a nublar. Al rato de pasear por los puestos y locales comerciales de la avenida decidimos irnos, de tipos aburridos que somos nomás. La autopista por la que teníamos que volver estaba cerrada y el desvío nos devolvió al punto de comienzo. Dimos vueltas como un trompo por lugares que ni estaban en nuestro mapa con nombres que no conocíamos, totalmente perdidos, mientras en el horizonte se iba armando un nubarrón de miedo.

Cuando estábamos ya medio orientados y con la certeza de que (de algún modo u otro) nos acercábamos a Minneapolis y no lo contrario, empezó a lloviznar y a levantar viento. Cuando llegamos a casa llovía torrencialmente y se escuchaba la alarma de tornados sonando a lo lejos. Nos metimos en el apartamento, desenchufamos la conexión a internet, guardamos los laptops en sus fundas impermeables y los pusimos en el closet más lejos de las ventanas, y nos sentamos frente a la tele a mirar el canal de noticias.

La única noticia era que estaba cayendo granizo a lo loco en la región sur de la metrópolis, y había alerta de tornados con alta probabilidad. La autopista por la que acabábamos de pasar estaba blanca, con piedras de granizo que llegaban al tamaño de pelotas de golf (acá todo se compara con monedas o con pelotas de algún juego estandarizado), y el meteorólogo explicaba el avance del tornado diciendo que no iba a ser tan grave como el de la semana pasada, que literalmente demolió una ciudad al norte de la metrópolis que se llama Hugo.

Los informativistas no paraban de repetir las indicaciones de seguridad en caso de tornados: si usted está en una casa, aléjese de las ventanas. Si aún no sopla mucho viento cubra la ventana con una sábana para que, si el vidrio explota, no salten vidrios para adentro, y vaya al refugio (subsuelo u habitación sin ventanas). Si usted está en la autopista y no puede seguir avanzando, aléjese de los puentes y de los árboles. Si usted está caminando en una zona descampada busque una cuneta y póngase en cuclillas, protegiéndose la cabeza con las manos. Si usted va por una calle, golpee una puerta y pida refugio. Y si usted está en la Feria Artesanal de Edina, váyase de inmediato que allí está el epicentro.

Nosotros ya nos habíamos ido hacía rato, y por suerte en el auto volvimos un poco más rápido y más seguro que en un ómnibus. Sólo por eso se justificó la elección, aunque parece una verdad universal, nada es del todo bueno ni del todo malo.

¿La Feria? La feria estaba muy linda, vendían artesanías en distintas técnicas y materiales y algunas cosas eran realmente interesantes y novedosas. Pero nosotros somos los mismos roñosos de siempre, y por supuesto, no compramos nada.

viernes, 23 de mayo de 2008

Honda (como la playa)

Está visto que vivir sin auto acá es más que difícil y cuando un conocido vende un buen auto a precio semi-ganga, más vale aprovechar. Así que nos pusimos y compramos un vehículo, así que a partir de ahora, tenemos auto propio.

Habíamos fantaseado con un auto de ciertas características, pero la verdad es que nuestras preferencias vienen bastante después de nuestras necesidades y oportunidades, así que finalmente compramos lo que la oportunidad trajo y no lo que quizás hubiéramos elegido.



El tromotróculo en cuestión es un Honda Accord de 1996, enorme, cuatro puertas, lustroso, plateado, aerodinámico, con 250.000 kilómetros y un pasacassettero (¿no es fantástico?). En la patria del consumo no hay cosa más fácil de hacer que vender y comprar, así que el domingo nos decidimos, el lunes hablamos con el dueño y nos pasó el contacto de un corredor de seguros, y el martes de tarde lo compramos. El dueño trajo el auto y unos papelitos que firmamos, taca-taca le pagamos al instante con un cheque, y el cuatro ruedas se quedó en el parking del edificio. Y todo esto evitándonos mezclarnos con un car dealer (vendedor de autos), una raza autóctona con mala fama legendaria.

Fefo sacó la licencia de conducir de Minnesota el mes pasado, así que pudimos hacer todos los trámites sin inconvenientes. Les seguiría contando detalles, pero tenemos que ir a una oficina a entregar el papel manuscrito que dice que somos los nuevos dueños del auto. ¡Buen fin de semana!

martes, 13 de mayo de 2008

Y vos, ¿de qué te reís?

La biblioteca pública de Minneapolis tiene, en su sede central, una tienda de regalos. En esa tienda venden libros, revistas y discos retirados de la colección, merchandising con el logo de la biblioteca (camisetas, tazas, etc.), y objetos de diversa naturaleza que no me atrevería a clasificar en ninguno de los grupos anteriores.

Los más extraños (para mí) son muñecos de acción literarios. Está el de Jane Austen, que trae un escritorio y una pluma, el de Edgar Allan Poe con el consabido cuervo, el de Shakespeare con una calaverita (¡constitucional!), y un largo etcétera. A mí me parecen un poco tontos porque no son para niños sino para grandes (no creo que los niños lean mucho Shakespeare), y tiene algo de bochornoso, creo yo, ponerse a jugar con la muñeca de Jane Austen en vez de leer sus libros.

Pero el que me dejó azorada fue el muñeco de acción bibliotecario. Me parece horrible, totalmente ofensivo. Mirenlo, ¿no parece un travesti?



Como si ser bibliotecario se tratara de pedir silencio. Que conste, en los 9 años que trabajo en bibliotecas nunca, NUNCA, pedí silencio. No entiendo cómo los bibliotecarios de Minneapolis no han prendido fuego esa tienda de regalos. Traidores.

sábado, 10 de mayo de 2008

Minneapolis sobre ruedas

Mi forma más habitual en esta ciudad de transporte es el sistema público metropolitano de Minneapolis / Saint Paul. El sistema está compuesto por el viejo y querido bondi, y un trencito que lleva al Aeropuerto y al Mall of America (¡el shopping más grande del mundo!).

El ómnibus, nunca me canso de decirlo, es una de las formas más interesantes que hay de conocer una ciudad. No sólo por lo que uno ve afuera del ómnibus, sino también adentro. Las diferencias y similitudes con el transporte montevideano son más que elocuentes, y paso a describir.

Por ejemplo, hay 4 cosas prohibidas en los ómnibus locales, y otra sugerida: está prohibido fumar, comer, escuchar música fuerte, y pararse muy cerca de la puerta; la sugerida es no hablar por celular (de forma estruendosa, supongo). No está prohibido hablar al conductor ni salivar, que son las que siempre me llamaron la atención en Montevideo... supongo que no están prohibidas porque a nadie se le ocurre hacerlo.

Hablando de conductores, al igual que los de Cutcsa, son una raza aparte. Acá los conductores tienen en común que no son muy jóvenes (ninguno aparenta menos de 35 ó 40), y tienen puesto el uniforme de MetroTransit. Por lo demás, son un buen muestrario de la diversidad étnica de este lugar: incluso he visto empleados de turbante y empleadas de velo, empleados con aspecto de leñadores escoceses, con pinta de profesoras de literatura, con raros peinados nuevos o con cara de aburridos.

A diferencia de los guardas de Montevideo acá no usan una monedita ni nada por el estilo (de hecho los tipos no tocan el dinero): tienen un micrófono y hay amplificadores en todo el vehículo, así que si alguien arma relajo en el fondo el conductor puede llamarlo al órden sin tener que moverse. Hace poco me subí a un ómnibus que era conducido por una doble de Helen Mirren, que casi al terminar el trayecto explicó, por el micrófono, que era su último viaje después de 15 años de servicio en la línea. Los viajeros eran casi todos estudiantes, y la conductora dijo que había sido un honor transportarlos a sus clases y a sus hogares todos los días. Concluyó el discurso afirmando que se sentía como un personaje de una serie de TV que miraba cuando era chica y acto seguido, cantó la canción de la cortina musical de la serie; los demás batimos las palmas al ritmo, cantamos los coros y aplaudimos al final. Creo que hasta hubo quien se emocionó al bajarse del ómnibus. Toda una experiencia.

Otra cosa curiosa del transporte público es cierta consecuencia de estar pensado para que pueda usarlo todo el mundo, de forma rápida y sencilla. Uno puede comprar una tarjeta y recargarla, y para pagar alcanza con acercarla a una pantallita, así que no hay que andar con dinero encima. También se puede pagar con monedas, pero hay que llevar la plata justa porque no dan cambio.

Por un lado es fantástico, pero por otro lado a mí me asombra que todos paguen: ancianos, discapacitados, personas con niños pequeños a cuestas. Nadie viaja sin pagar. También me resulta chocante que cuando se arma la fila para subir al ómnibus, nadie cede el lugar a mujeres embarazadas, o que nadie (¡nadie!) ayuda a un ciego siquiera señalándole dónde está la puerta del ómnibus. Ayer iba en un ómnibus lleno y se subió una veterana cargada con bolsas. Le dejé mi asiento y no entendió que se lo dejaba para que se sentara, más bien me miró como a un bicho raro porque nadie cede el asiento, jamás. Ni tampoco la gente agradece a desconocidos. Más bien nadie se habla. No vaya a ser que se malinterprete.

Otra cosa curiosa y que me resulta muy graciosa, es cómo se para la gente en los pasillos cuando todos los asientos están ocupados: mirando no hacia las ventanillas, sino hacia adelante, en fila. ¿Por qué? No tengo ni la menor idea, es más, es bastante incómodo porque los pasillos son medio angostos y normalmente obstruyen el paso. Para bajarse hay que tirar de una piolita (los ómnibus de Montevideo las tienen pero sólo el guarda las usa), y lo extraño es que sólo están pegadas a las ventanillas. Así que ocurre, sí, ocurre, que el viajero al lado de uno de repente te tira un zarpazo a la nariz, que es para pedir la parada.

El transporte público es muy limpio y razonablemente puntual, pero me entristece pensar que ni es rápido ni es tan frecuente como para poder depender alegremente de él, sin pensar seriamente en comprar un vehículo propio cuando la ocasión es propicia. "Go green" y "Save more than the price of gas" son sus lemas, pero son absurdos cuando uno calcula el tiempo que lleva esperarlo y llegar a destino en una metrópolis tan grande como Twin Cities.

martes, 6 de mayo de 2008

May Day


El domingo 4 de mayo fue el "May Day" en el Powderhorn Park de Minneapolis. Un hermoso día de primavera (por suerte) y nos fuimos hasta allá con la cámara. El lema de este año fue "A New Bridge: Infrastructure for the Future Beings". Recuerden que el 1ro. de Agosto del año pasado se cayó un puente (bastante importante) en Minneapolis donde murieron cerca veinte personas; ya lo están reconstruyendo y van Muy rápido.

Como está dicho en la página Every spring, the MayDay Parade explodes onto Bloomington Avenue! We own the street for the day, dancing and playing instruments with fiery verve. We tell our story, section by section, each designed musically and visually by MayDay staff artists as a walking theatrical performance.


Un poco de historia "The spring of 1975 was our first MayDay Festival... The Vietnam War ended just 2 weeks before the event and our little procession was exuberantly joyful. We were a group of 50 or 60 people, an Earth puppet, a Water puppet, several birds, two accordions, and many banners. When we got to the park, we raised a Maypole puppet and hosted a few small performances and some MayDay speeches."


Un espectáculo muy colorido, mucha música, mucha gente, bastante "locura", buena onda y varias consignas comunes. Como nos dijeron unos que hacian una danza inglesa, hay que cantar, bailar y hacer música para que La Tierra se despierte después del invierno.

Las fotos las dividimos en dos partes el desfile y la gente. Espero que las disfruten.

domingo, 27 de abril de 2008

intramural tournament

Más sobre futbol...
Se viene la primavera, o por lo menos eso es lo que dice el almanaque. Y la gente sale, camina, corre, patina, juega, salta, etc.; y me ha resultado sorprendente ver en los espacios libres del Twin City Campus grupos de estudiantes "jugando a la pelota", al soccer.
También tienen su football americano y una variante con un freesbee en lugar de la clásica "pelota" ovoide.

Con el cuadro de futbol que vengo jugando, empezamos otro campeonato o Intramural Tournament. Lo de intramural es bastante obvio, con los fríos que hay acá hay que hacer todo adentro, y tienen una instalaciones descomunales para el deporte que se les ocurra. Sí, también hay una piscina con olas cerrada en MN, pero no es de la UMN.
Este segundo campeonato que estoy jugando es en otro "field", en el Mariucci Arena, donde los Gophers juegan al hockey sobre hielo.
O sea, jugamos en esa misma cancha, combada en las esquinas, con paredes de cemento y con vidrios de protección a los costados; obviamente con una alfombra de cesped artificial en lugar de hielo (que solo está cuando se juega al hockey sobre el mismo).
La principal diferencia con el futbol en este campeonato que estamos jugando es que realmente toma relevancia lo de "intramural", porque estamos "entre muros" porque la pelota rebota en las paredes y "no se va". O sea que las tenes que correr todas, podes pegarle tranquilo al arco que si "se va", vuelve y vuelve y vuelve.
Es completamente agotador, y la única forma de tomar un descanso es hacer un cambio o literalmente "sacarla del estadio" o pegarle al tablero que cuelga en medio de la cancha. Por esa razón los defensas (quien escribe y un español -albert- y juan) estamos practicando nuestros mejores "despejes" sin ningún respeto al "jogo bonito" que despliegan nuestros delanteros, los brasileros u otros españoles.

Además de que nuestros rivales son, generalmente jóvenes (de ambos sexos), livianos y rápidos estudiantes de grado de la UMN. Así que hacha y tiza.

Como último comentario, al no irse afuera la pelota e ir a buscar "todas las pelotas" el juego se torna un poco más agresivo, por lo cual entiendo perfectamente la agresividad intrínsica que tiene el hockey sobre hielo. Se imaginan aguantando la pelota contra la pared, apoyados contra la pared, agarrados de la misma en un borbollón de 3 o 4 jugadores; un espectáculo. Los dejo con algunas fotos de los partidos y el cuadro.








miércoles, 16 de abril de 2008

Cumpleaños uruguayo

El lunes y el martes, Juan y Gonzalo, dos estudiantes uruguayos de la Universidad de Minnesota (y también docentes del IIE) cumplieron años. El festejo fue el lunes, en la casa de Juan y Ana, y además de una interesante proporción de uruguayos, también había griegos, dos chinos, dos colombianos, un argentino, un iraní, un español, un italiano, y uno de Tanzania (¿un "tanzaní"?), y una minnesotana que estuvo un ratito y se fue temprano.

La comida estaba rica, la bebida no faltó, y el ambiente era más que agradable. Me reí con los griegos sobre lo que era "parecer griego", con el italiano sobre chistes de gallegos, y con el de Tanzania, que me dijo "dicen que Uruguay es un país pequeño pero desde que llegué a Minneapolis no paro de conocer uruguayos".

Además, llegó la primavera, la temperatura llegó a 20 grados (!), se puede andar de manga corta, y la fauna local está haciéndose presente en las calles. ¿Cuál es la fauna de Minneapolis? Ardillas, cuervos, y conejos. Son pintorescos pero no amigables, y lo confieso, meten un poco de miedo.

sábado, 12 de abril de 2008

Lugares comunes y otros no tanto

Nuestro apartamento en Montevideo y en Minneapolis guardan parecidos asombrosos. Ambos son de un dormitorio, kitchenette y living comedor, el número de puerta termina en 03 y son gratificantemente soleados. Tienen pisos de madera, ventanas muy grandes, y están a aproximadamente 15 minutos a pie de la facultad de ingeniería.

Pero los parecidos no terminan allí. Nuestra querida Graciela la de abajo, que ahoga sus penas en alcohol y decibeles, acá está repartida entre los mexicanos de arriba, que ponen un disco de baladas románticas de 5.30 a 6.30 am y otro de cumbia a todo trapo los fines de semana, y los vecinos de enfrente, que yo estoy convencida que son dealers.

A lo mejor los vecinos de enfrente se dedican a actividades muy santas y los persigue la mala suerte, pero... ¿a cuántos de ustedes les ha pasado que un conocido en estado de ebriedad les patee la puerta un martes a las 6 am? ¿Uno mismo que un par de semanas antes, echaron de sus casas y quedó postrado en el corredor? Hace unos días, por lo visto el visitante madrugador no sólo pateaba la puerta (la de ellos y a veces también la nuestra, de yapa) sino que le dabaa cabezazos, porque después había sangre en la pared. ¡Puaj!

Al igual que en el edificio en el que vivíamos en Montevideo una noche en la que las cosas se pusieron muy feas, alguien llamó a las fuerzas del orden. Allá, recuerdo que vino un cana flaco y con cara de aburrido. Acá vinieron tres gorilas que se llevaron al que andaba armando relajo en cinco minutos.

Los parecidos son asombrosos, y hasta les diría que excesivos. ¡Pero no hay nada como el hogar!

Hay que admitir, sin embargo, que acá hay delicias que en Montevideo no teníamos. Concretamente, la alarma de incendios y los vecinos incendiarios son un ejemplo interesante. Ayer la alarma se activó a las 4.30 am y no paró por la siguiente hora. El origen era nuestro vecino de al lado (ni mexicano ni dealer), que había dejado algo en el horno. Y sí, el pasillo del edificio estaba lleno de humo y había olor a quemado. Creo que tendríamos que haber agarrado un abrigo y salido de la vivienda, pero nada, nos quedamos adentro. Vinieron los bomberos, pusieron un ventilador enorme en el pasillo, abrieron las puertas del edificio para que hiciera corriente (todos los edificios tienen dos entradas, una en el frente y otra en el fondo), y para las 6 am se había terminado la diversión. Es raro, yo estoy acá todo el día y nunca había escuchado la alarma de incendios del edificio ni a nadie armándole gresca a un vecino. ¿Por qué tendrá que pasar todo de madrugada?

lunes, 7 de abril de 2008

Netflix, Las manzanas de Adán

Hoy vimos una película curiosísima en Netflix instant (con ese nombre parece un ingrediente de cocina). Es danesa y se llama Adams aebler, Las manzanas de Adán.



El Adan en cuestión, es un skinhead neonazi cumpliendo parte de una condena presidiaria haciendo trabajo comunitario en una remota iglesia rural (en Dinamarca, supongo). Otros dos en su misma situación son un alcohólico obeso y un inmigrante saudí que asalta estaciones de servicio en una guerra santa particular. Lo recibe Ivan el cura, un optimista a prueba de balas, que le pone como objetivo en su estadía en la iglesia, hacer una tarta con manzanas del manzano de la iglesia. Pero Adam es malo, malísimo convencido (vamos, tiene una fotografía de Hitler en su cuarto), y se fija como objetivo quebrar la fe de Ivan.

La película empieza con un planteo un poco absurdo pero aceptable, los personajes son excéntricos al borde de lo normal, y la trama se va desarrollando sin vueltas de tuerca increíbles ni (con el permiso de Manolo Cinemateca), efectistas. Las distintas dificultades que se van presentando en forma circunstancial (como cuervos, gusanos, una tormenta eléctrica, más skinheads), y otras permanentes (una vida de mierda para cada uno de los personajes), van forjando la historia y el desenlace es a la vez dramático y cómico.

En el estante de las comedias de humor negrísimo, con las de Alex de la Iglesia y Tarantino, esta tiene lugar asegurado. Para quien guste ese humor y un poco de reflexión filosófica sobre la vida y las cosas, esta película puede ser un buen pasatiempo.

El sitio web oficial de la película en inglés, está aquí.

sábado, 5 de abril de 2008

Sábado en el Mills District

Hoy ha sido un día primaveral hermoso (lo que en Montevideo consideraríamos un hermoso día invernal, pero acá no estamos para hacernos los exquisitos), salimos de mañana a caminar y visto que la tarde también estaba apacible, volvimos a salir.

Hoy fuimos al Stone Arch Bridge, uno de los puentes más antiguos uniendo las márgenes este y oeste del Mississippi que aún se conservan. El puente data de 1875, y actualmente es solo peatonal o para bicicletas (y skates, patines, etc.)

El puente está sobre un salto del río, Saint Anthony Falls, donde hay una represa.

Del lado oeste está ubicado un gran molino, y a su lado, las ruinas del molino anterior que reventó y se incendió un par de veces. En las ruinas hay un museo muy lindo, sobre la industria de molienda de Minnesota, la fundación de los distintos molinos, y esa industria dio forma a Minneapolis y Saint Paul. Nos informamos sobre la vida y virtudes de un personaje local absolutamente trascendente: Betty Crocker. Lo que más me decepcionó de Betty Crocker es que es un truco marquetinero, nunca existió tal mujer. Por lo demás todo muy simpático, como la sección de "antiguas noticias de la fábrica": el equipo de bowling femenino resultó invencible en la liga de comercios de 1922, y en 1919 la jefa de embolsadoras y el supervisor de electricidad se casaron después de 13 años de noviazgo.

Me hizo acordar, sin mucho esfuerzo, a Fray Bentos. Sin embargo, la diferencia radical es que los gringos del Anglo siempre fueron extranjeros, mientras que los de Minneapolis se transformaron en minneapolenses al poco tiempo. En fin...

Después fuimos al Teatro Guthrie. El sitio más cool en el que yo haya estado alguna vez, me hizo sentir un poco provinciana... pero por un rato. No vimos a nadie de seguridad y aprovechamos el edificio para sacarnos fotos.

 

 

 
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Más fotos del paseo en PicasaWeb.

viernes, 4 de abril de 2008

Cumpleaños


Hoy es el primer cumpleaños de Joaquín, nuestro primer sobrino, y mañana es su bautismo. Lamento de veras que no podamos estar allí, así como tampoco estuvimos cerca cuando nació (y probablemente tampoco estemos cuando cumpla 2 años).

Botija, no es nada personal. ¡Feliz cumple!

A la izquierda lo tienen colgado del alambrado, con la camiseta de alternativa y los colores de la bandera de Artigas en el cuello y bocamangas; se escucha el canto "siiiiii...." ;)

miércoles, 2 de abril de 2008

El enfermo imaginario

Todos los mediodías vamos a almorzar con los labmates (Iman, Xue, Adarsh, a veces también Leah, Mona y Guillermo) a alguno de los varios lugares de la Universidad: el Coffman, DAmico's, Noodles, etc.

Hace poco Iman descubrió que en el piso 8 del hospital universitario hay una cantina, donde almuerzan pacientes, doctores, y visitantes de pacientes. La comida es más rica, variada, saludable y barata que en los otros lugares, por lo que hemos hecho una rutina de ir a almorzar allí.

Nadie nos ha preguntado nada, pero por las dudas nosotros vamos como amigos de un paciente. Pero como no conocemos a nadie que esté internado allí hemos creado un amigo imaginario colectivo, que está bastante enfermo y que necesita de nuestra presencia diaria para
asegurar su bienestar. Su curación no, porque es un enfermo crónico. Nuestro enfermo imaginario.

jueves, 27 de marzo de 2008

29

Hoy cumplo 29 años.



Y acá me ven, sonriendo como siempre.

lunes, 24 de marzo de 2008

Será sólo un rumor...

El jueves de madrugada empezó la primavera, y nevó sin parar los siguientes cuatro días. Esto, ¿será primavera o será sólo un rumor?



Más fotos de la nevada acá

sábado, 22 de marzo de 2008

Faces in places

Hay un web muy interesante llamado "Faces in Places" que colecciona fotos de "caras" en lugares comunes. A veces hay que tener un poquito de imaginación para encontrar las caras.



Una de las cosas más interesante es que luego que uno  "ve la cara" no puede dejar de verla y está ahí siempre; el caso típico es el tomacorriente aterrado (con tierra) aunque en realidad tiene una expresión de sorpresa. Estos nos están mirando siempre, en todos lados; complementan la sensación de sentirse vigilado.

Bueno, todo esto para mostrarles las dos caras que hemos encontrado por ahora en nuestro apto. Primero el que cuida de nuestra higiene....

Y el que cuida nuestra puerta....

viernes, 21 de marzo de 2008

Con bebé Bart

Beto y Marycarmen vinieron por unos días a Minneapolis, y nos invitaron a cenar el jueves 20 con ellos. La cita fue en la casa de Queta, la madre de Marycarmen, y Katia, su hermana. La comida estuvo muy rica, y el negrito nos alegró la velada.



Más fotos de la cena aquí.


Todavía queda gente sentimental que prefiere no saber el sexo del bebé hasta el momento en que nazca, y nuestros amigos son algunos de ellos. De modo que propusimos nombres de niño y de niña, poniendo como favorito a "Bartolomeo", para que le digan Bart... Bart Bartesaghi Bartolini. ¡Queda buenísimo!, ¿no?

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El 1 de junio de 2008 recibimos la tristísima noticia de que no íbamos a poder conocer a Lucía, y por eso sacamos este post. Sin embargo, pasado el tiempo, creo que es justo devolverlo a su lugar.

domingo, 9 de marzo de 2008

Town Hall Brewery

El viernes pasado fuimos a la Town Hall Brewery con Juan, Ana y Gonzalo. Pedimos una cata de cervezas, y después los caballeros jugaron a los dardos.

Algunas fotos de la velada...

 

 

 

 
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