sábado, 30 de mayo de 2009

Ronda de titulares


De vez en cuando pasan algunas cosas que hace valer la pena leer el diario. Noticias interesantes, inusuales, de esas que tal vez sirven en un taller literario para empezar un cuento. O en mi caso, una simple lista de las tres mejores de los últimos tiempos.

Conductor es acusado de manejar ebrio y recibe la multa máxima. Hasta ahí todo bien. Lo curioso es que el individuo, que estaba totalmente alcoholizado, estaba atrás del volante... durmiendo plácidamente en el estacionamiento de su edificio. Pero como estaba en posesión de las llaves del vehículo, la autoridad competente entendió que potencialmente podía manejar, o que seguramente había llegado desde el bar manejando en plena curda, y por eso había que multarlo. Mirá vos.

El número ganador de la lotería PowerBall, por valor 232 millones de dólares fue vendido en Dakota del Sur
. ¿Y qué? Que el pueblo donde vive el ganador se llama... ¡Winner! ¡Qué maravilla!

Y ahora, mi preferida.

Minneapolis menos masculina que 17 otras ciudades de Estados Unidos. ¿Según quién? Un estudio financiado por un fabricante de galletitas reveló un ranking del nivel de masculinidad de las 50 ciudades más pobladas de Estados Unidos. Aunque no se revela en ningún lugar el criterio exacto, el sitio aclara que "se tomó en cuenta el número de equipos deportivos de las ligas mayores (basketball, baseball, football, hockey), popularidad de herramientas y hardware, la frecuencia de carreras de Monster Truck (esto), la preferencia de autos de fabricación americana a europeos o asiáticos, número de bares deportivos y parrilladas existentes en la ciudad en cuestión. Las ciudades también pierden puntos por características afeminadas como abundancia de casas de decoración y amoblamiento, ventas de camionetas y suscripción a revistas de belleza".

Algunos resultados importantes:

-- Nashville es la Meca de la masculinidad. Con alto número de fans de las carreras de NASCAR, popularidad de la caza y la pesca, y concentración de parrilladas, la Music City no comparte la cúspide de la virilidad con nadie más.
-- A pesar de un alto índice en la categoría "bowling", New York City está en el puesto 50 (de 50) por marcas bajas en indicadores varolines como "pescar" o "mejoras hogareñas".
-- Si está en el Midwest y quiere disfrutar un partido con una bebida fresca, vaya a Saint Louis (Missouri), que tiene la concentración más alta de bares deportivos del país.
--Grand Rapids, Michigan, tiene más carreras de Monster Trucks per capita que cualquier otra ciudad norteamericana.
-- Filadelfia y Chicago no llegaron a los primeros 25 puestos por los puntajes bajos en "cazar".
-- Oklahoma City es donde se venden mayor cantidad de las galletitas que promocionaron el estudio.
-- ¿Tiene motosierra? ¿Y martillo y taladro? Los hombres de New Orleans sí. La ciudad "Big Easy" tiene más ferreterías per capita que cualquier otra ciudad de Estados Unidos.

Lo que más me gustó fueron las repercusiones en Minneapolis, muy graciosas. Pueden leerlo acá.

Pero básicamente, me parece una estupidez, aunque admito que me reí por 3 semanas.
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Foto del barquito, tomada de acá.

jueves, 28 de mayo de 2009

De aquí y de allá

Comentarios y cosas sueltas, que escuché o de mi propia cosecha.

No creas en todo lo que piensas. (Autoadhesivo en paragolpes de un auto).

La prueba fundamental de que el hockey es un deporte de hombres es que en el entretiempo hay una cola de 20 metros para entrar al baño de hombres, y ninguna para el de mujeres. (Brian Moore, Chicago Tribune).

Hasta hace 15 años atrás, los lentes redonditos eran estilo John Lennon; en los últimos 10 años son estilo Harry Potter.

La nieve está sobrevaluada. (¿Qué, la nieve tiene acciones en la Bolsa?)

La danza de la lluvia que hice hace 3 meses dio resultados. ¡La nueva compañera de laboratorio es una francesa despampanante!

En Minnesota en invierno, cuando uno para en el semáforo puede ver que en el auto de al lado los viajeros van en manga corta y comiendo helado. En verano, no.

Dakota del Norte es al norte de las grandes praderas, por eso dicen que el árbol oficial del estado es el poste de teléfonos. El pájaro oficial de Minnesota debería ser el mosquito.

En Minnesota nos gusta tanto el hockey que deberíamos ser parte de Canadá. (Un minnesotano que conocí hace poco).

domingo, 17 de mayo de 2009

Visita a Chicago, parte 2

Viene de http://fefoyjulia.blogspot.com/2009/05/visita-chicago-parte-1.html

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Durante el segundo día de nuestra visita, los viajeros demostraron que no están tan de cuento y nos llevaron a nosotros. Que eso de que quieren conocer la arquitectura no es puro verso. Un poco de verso puede ser, pero no totalmente.

Visitamos el Illinois Institute of Technology, por sus edificios, obviamente.

Nos asombramos reverencialmente frente a la obra de Mies van der Rohe.


Me dio la impresión de que Rohe tuvo muchos hijos en Uruguay. Todo, lo más viejo y lo más nuevo, tenía un aire sospechosamente familiar.

Adentro del pabellón estaban organizando una exposición, y como parece ser la norma, nadie nos preguntó nada.


Así que nos sacamos fotos a piacere.

Después visitamos el Centro Estudiantil. Además de exhibir interesantísimos detalles de diseño y arquitectura, la cantina vendía comida muy buena y nos rompimos la boca con unas double cheeseburgers.

Mostrando la hilacha, ¿moi?


Después fuimos caminando hasta el estadio de los White Sox, el equipo de baseball de la ciudad, pero estaba cerradísimo. No nos detuvimos a derramar lágrimas y seguimos hacia el campus de la University of Chicago.

Concretamente a mí me interesaba ver la Robie House, de Frank Lloyd Wright.


Fefo por lo visto no quedó muy impresionado, porque él tenía la cámara y no sacó ninguna foto. Igual, ni que fuéramos a sacar la foto única... En fin. Los tours son sólo en fin de semana, así que cuando vuelva a Chicago, truene, llueva o la gente quiera hacer otra cosa, yo me voy a visitar la Robie House. Y también, o sea que fuimos a ver una casa cerrada.

Visitamos otros edificios de la UC, sobre los cuales los contertulios nos ilustraron profusamente, y fue un paseo muy agradable.

Después nos fuimos del campus universitario y volvimos a la civilización, perdón, a la Magnificent Mile donde hicimos algunas compras indispensables (ejem).


A las 9.30 de la noche nos despedimos, fuimos a la terminal, nos subimos al ómnibus y a las 6 del día siguiente llegamos a Minneapolis.

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De las ciudades que visité hasta ahora, Chicago es la única que logra asombrarme con su perfil. Chicago es, en sí, un romance de hormigón, vidrio y acero... lo que en otro lugar me parece grotesco o frío, aquí es la norma, es lo correcto, lo que había que hacer. Es Chicago.

Nuestras fotos del paseo están en http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/ChicagoConElGrupoDeViajeDeArquitecturaDelMati#

Visita a Chicago, parte 1

Visitamos Chicago el 11 y 12 de mayo pasados, es decir, el lunes y martes pasados.

Pensé en comenzar la crónica diciendo "El futuro del transporte colectivo por carretera: Odio viajar 8 horas en ómnibus y hacer de cuenta que además descansé", pero me pareció muy mala onda. Olvidemos la parte de llegar y de irnos, y repasemos el resto porque estuvo muy bueno.

Fuimos esos días y no otros para encontrarnos con Matías, que está con el Grupo de Viaje de Arquitectura. Años ha tuve la fantasía de ir en el Viaje de Arquitectura, y esto me vino como anillo al dedo... suficiente para probar, pero sin los sinsabores ni la venta de rifas. ¿No es genial?

El primer día se suponía que nosotros teníamos que hacer de guías. ¡Nosotros! Pobre gente, la del grupo de viaje... porque si bien nosotros ya estuvimos una vez en Chicago (también dos días nada más), vamos con otra tesitura, especialmente en lo que respecta a manejar dinero. Chicago sorprende porque la comida es carísima pero la ropa es muy barata (comparado con Minneapolis). Muy diplomáticos expresamos disidencias y acuerdos, y anduvimos todos juntos cuando estábamos de acuerdo y nos separamos cuando estuvimos en desacuerdo.

A Matías nos pegamos como una lapa. Con acuerdo o sin él, nos tuvo que aguantar. Para su felicidad, sólo estuvimos dos días.

El lunes nos bajamos del ómnibus, fuimos a desayunar a un lugar típico y marchamos al hotel. Allí nos dejaron ocupar la habitación aunque era muy temprano, nos encontramos con Matías y el grupo, y salimos a caminar.

La primera parada, el Millennium Park. La habichuela gigante es maravillosa, creo que nunca me voy a aburrir de mirarla y sacarle fotos.


Después seguimos caminando por ahí, fuimos a la ribera del río Chicago, visitamos el Memorial de la Guerra de Vietnam de la ciudad de Chicago, fuimos a comer al centro, después seguimos caminando por la calle donde hay más comercios (llamada "Magnificent mile"), seguimos hasta el Lago Michigan y descansamos en su playa, seguimos por esa rambla y volvimos al hotel.


Gastamos los zapatos, ¿eh?

A la noche yo instigué para ir a ver un partido de hockey sobre hielo. El equipo local, los Chicago Blackhawks se medía contra los Canucks de Vancouver en el 6to encuentro de la 2da ronda de playoffs en el United Center (el mismo de este post). Si Chicago ganaba esa noche iba a ganar la serie y pasar a semifinales (por primera vez en mucho tiempo parece ser), así que la tensión se palpaba en el ambiente.

Patrañas, había unos cuantos ciudadanos sueltos portando jerseys oficiales del equipo, pero no eran ni tanto.

Obviamente que poder ir al United Center hubiera sido lo máximo, pero me imaginé que las entradas estarían seguro por arriba de los 100 dólares (y por ahora el fanatismo no me da para tanto), pero lo segundo mejor es ir a un bar con muchos televisores pasando partidos. ¿El mejor? ESPN Zone, un lugar donde hay televisores ¡hasta en el baño!

En el baño ví el 5to gol que los Hawks le metieron a Luongo, el golero de los Canucks.

Experiencia bizarra si las hay, pero prefiero no profundizar.

Yo en realidad hubiera preferido que ganara Vancouver (mis preferencias en hockey ni yo me las explico), pero ya que estábamos en Chicago y esta victoria significaba mucho para ese equipo, celebramos ruidosamente la victoria de los locales 7-5.

continúa en http://fefoyjulia.blogspot.com/2009/05/visita-chicago-parte-2.html

viernes, 15 de mayo de 2009

Palabras ajenas


A veces recibo respuestas tan, pero tan buenas a los posts de este blog que me parece un crimen no compartirlas. Acá va, un pequeño compendio de las mejores respuestas de los últimos meses.


Versión 3.0

En ese mapa de la isla de la fantasía que es el futuro imaginado por un joven, yo esperaba que EL NÚMERO fuera 40, el de los replanteos, el de ser irremediablemente vieja, el de la cuesta abajo, el día que empieza la segunda mitad de la vida. Todavía no llegó pero me permito dudar de tanta rotundidad, y sobre todo de tanta falta debacle.
Los 30 me sorprendieron, en lo interno, con eso que te contaba, como si tuviera que renovar un plazo fijo, de aquí a otros 30. Eso por un lado, pero también la maternidad, las cuentas, la casa, (...) la carrera, (...) la vocación, tener que pensar comidas nutritivas, elegir productos de limpieza, leer, la pareja, la amistad, pensar en el futuro, la salud, la ortodoncia, el bienestar, la calefacción, la ventilación , la perra, la gata, las plantas, el talle, los kilos (de más, siempre)... es decir una larga, caótica y sinsentido lista e responsabilidades cuyo orden es bastante aleatorio, y cambia día a día. Inevitablemente los hijos se llevan la mayoría de los items tickeados.

En fin, como dije antes, también tienen su lado luminoso. Fundamentalmente entender que sos una persona, limitada, sí, pero acabada nunca.

Vagabundeando por los pasillos de la biblioteca barrial encontré un libro "Organice su propia fiesta"(...)

No te sientas herida por lo que te voy a decir, pero mi capítulo preferido de Bob Esponja es uno en el que organiza una fiesta siguiendo las instrucciones de un libro, y la fiesta está tan buena que los invitados echan a Bob, trancan la puerta y siguen celebrando sin él. Tu mail me hizo acordar mucho.


Chinatown


Porque si yo me encontrara con Nicholas Cage, no le diría que me parece un banana y que sus buenas películas son su excepción.

Si yo me encontrara con Nicolas Cage, haría lo que vos: me declararía su admirador y le pediría un autógrafo, a pesar de que ha ido evolucionando desde su aspecto "joven vulnerable" del comienzo a su aspecto "viejo idiota" del presente.


New York Public Library


Lo mas extraño de la visita fue esperar sentir el olor, creo que mezcla de Chanel 5 y naftalina que emergia de los roperos de Maria Julia cuando con mi hermana, furtivamente, los abriamos para acariciar las mangas de los abrigos y cerrarlos inmediatamente.

Me gustó mucho esa recuperación de las sensaciones olfativas y visuales del apto. de María Julia: las revivía a medida que las leía. Nunca las había analizado específicamente.


Strawberry fields, forever

A esta altura a mí no me cabe duda que Yoko Ono es una artista, y su mayor obra es John Lennon.

Me parece brillante eso de que es una construcción artística de Yoko, algo así como una "instalación". Principalmente al recordar que John no era para nada el Beatle más respetado: Paul parecía mejor músico, y George mejor guitarrista. John parecía tener ascendiente personal sobre el grupo (y por eso se lo consideraba algo así como "el director" de la banda) pero sus composiciones, medio desprolijas como "La balada de John y Yoko", "Revolution", y sus excentricidades como eso de pasarse unas semanas acostado "por la paz mundial" sonaban a "desesperado intento por recuperar notoriedad". Recien pareció que encontraba un rumbo musical cuando grabó "Imagine", pero después como pasa con todas las canciones de exito, pasó de moda y dejó de escucharse. Yoko (siempre aparece Yoko) la reinventó después con la película y desde allí se volvió emblemática.
Creo que para Yoko, la muerte de John le permitió trabajar su creación con un material más dócil que ya no inventaría ninguna locura nueva y no la obligaría a repensar en conjunto toda la construcción. Pero es demasiada maldad de mi parte. Sería como inventar un diálogo entre Yoko y un fanático que quería un autógrafo de John: "Volvemos más tarde; espérenos. Por favor: no olvide traer revólver"
(Para darle otra vuelta semántica: tal vez Yoko se referiría al album "Revolver" (1966), uno de los primeros ejercicios experimentales del cuarteto.)


Filadelfia no se termina hasta que se termina


Será que Rocky Balboa me importa un bledo y creo que nunca ví ninguna de sus películas enteras.

Pobrecito Rocky.
Yo tampoco vi una completa, pero siempre que pasan una sinopsis está todo roto y sangrante. ¡Puaj!
Y encima, la esposa (una de las de verdad) se le fue con...una novia (de ella)
Santito y cornucopio.


Hello = hola, y otras traducciones

Acá va mi lado de la milanesa:

Pesos Mexicanos, Colones, Quetzales, Pesos Uruguayos, Dólares.....
- ¿Y eso cuánto vale?
- 35 quetzales (guatemaltecos)
- Ah, ¿y esto otro?
- 15 pesos (pesos de cuáles)

En Costa Rica una casa te cuesta en millones de colones, cifras que jamás he podido cuantificar porque nunca tengo una calculadora a mano para dividir por módicos 550 (aproximados, para hacer rápido las cuentas), igual que los precios de los autos.

En México todo es trucho, ¡hasta lo auténtico! Antes era muy fácil porque el dólar estaba más o menos como a 10, pero ahora que está a 13...
Ni te digo lo difícil que es con el idioma, saber dónde se dice güey, donde mae, donde vo, donde ché... ¡Es un dolor de cabeza!
Y lo más difícil, manejar un auto importado de EEUU que mide en millas y los carteles de la carretera indicando límites en Km/h.

Kiosko bélico


(este comentario lo pueden leer en la propia página, pero no quiero dejar pasarlo)

Esa es una peculiaridad de la cultura norteamericana. Para ellos la guerra es una cosa "de soldados". La Guerra es una cosa a la que los soldados van, y sucede en Otro Lugar. Cruzando algún oceano. Por eso tiene sentido el muro con los nombres de los muertos en la Guerra de Vietnam: hay una lista de los que fueron, y hay otra de los que volvieron. Y todos eran soldados, y sabían que "no volver" era una posibilidad. Y los traumas de la guerra son exclusividad de soldados, también (yo estuve allí, etc.)
Ahora, para los pueblos que sufrieron la guerra en carne, o tierra, propia, la guerra es una cosa de civiles, por que esos son los que más mueren y sufren. No van a la guerra, la guerra va a ellos. Cuando mueren nadie les pasa lista. Y cuando un B-52 pasa, los muertos no se miden en personas sino en familias. De paso, el "Rolling Thunder" que menciona el afiche en el quiosco (junto con un aguila con alas de fuego y una moto tuneada) fue una campaña de bombardeo estratégico que duro 3 años. Si en Vietnam hay un muro, seguro que no tiene una lista de nombres, porque eso es fisicamente imposible. Si la guerra es en tu ciudad, podes morirte vos y todos los que te conocen, una forma de desvanecerse en la nada. Tal vez tengan una lista de aldeas, no se.


Una de ficción

Creo que a esta altura de mi vida hace tiempo que estoy instalado en esa posición de "no seré el próximo Cartier-Bresson", así que ya no pretendo fotos artísticas ni cosa que se parezca. Creo que hay un malentendido con la fotografía, que se ha agudizado en estos tiempos de imágenes digitales: el hecho de que haya una imagen ha llevado a pensar que debe ser un "arte visual", y algunos pocos han desarrollado esa cualidad. Se me ocurre que si la pintura (es decir, el líquido coloreado) hubiera surgido hace un siglo, todavía habría gente que confundiría el hecho de pintar un cuadro con el de pintar una pared.
Para mi, el tema es poder materializar un momento del transcurrir, que involucra a gente que uno quiere y la detiene en un momento que después uno quiere recordar. El secreto (el "instinto del instante", como dicen los franceses) es capturar un momento que pueda resumir la situación. Era mi obsesión (...), y ahora al mirar las fotos veo que pocas veces lo logré porque casi no encuentro el impacto del momento en que las tomé. Igual no descartaría ni una, porque valoro todos esos momentos y si no los hubiera fotografiado, ya los habría olvidado.
Creo que eso es en definitiva lo importante. Cuando uno saca una foto, no le está legando nada a la humanidad, simplemente está construyendo su propia memoria de la relación con otras personas; y entonces no importa si la foto no es muy correcta, porque eso también forma parte del material con el que se construyen los recuerdos.

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Lo que más me gusta de escribir un blog es leer los comentarios y repercusiones.

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Imagen tomada de acá http://www.only2clicks.com/blog/uploaded_images/feedback-779099.jpg

jueves, 14 de mayo de 2009

La cherry de la cake

Después de visitar los monumentos y pasar un buen rato al aire libre tostándonos la nariz, llegamos a la Biblioteca del Congreso, (Library of Congress, LoC.gov para los amigos). Son tres edificios pero sólo el más antiguo, nombrado en honor a Jefferson, está abierto para las visitas turísticas - y no completamente. No importa, lo que hay para ver es bastante grande: tres pisos con un microcine pasando un documental sobre la biblioteca, varios salones con objetivos diversos, exposiciones y un mirador para la sala de lectura.



La LoC me pareció, por lejos, el edificio utilizado para su propósito original más lindo de todos los que he visitado en mi ya no tan corta existencia (ojo que estoy dejando afuera a Versalles porque fue construido como hogar, no museo). La impresión que me dio fue que dieron una cantidad determinada de dinero (una barbaridad, pero no ilimitada), unos lineamientos genéricos, y que saliera lo que saliera.



Y lo que salió es sorprendentemente colorido, muy artístico, precioso creo yo, y si me lo preguntan, también muy ingenuo. Se nota (para mí al menos, que la visito 150 años después que la construyeron), que los artistas tenían unas ideas medio raras de lo que era importante resaltar en el hall de una biblioteca, y bueno... hoy en día no creo que quepa en la mente de los legisladores revisar los nombres de las editoriales decimonónicas más importantes, ni tampoco pasar lista a los oficios importantes a la hora de ir a sacar un libro para informarse sobre una decisión...


Dentro de toda esa libertad (mitad anarquía mitad inocencia), me pareció un edificio hermosísimo.

Impresionantes la Biblia de Gutemberg y la Biblia de Mainz... ambas compradas a precio de ganga a coleccionistas europeos durante la Segunda Guerra Mundial, me hizo cuestionarme una vez más si despojar a países ajenos de sus tesoros culturales para garantizar su preservación vale la pena o no.

También muy interesante la celebración del Bicentenario de Lincoln. Yo no tenía idea de que Lincoln, totalmente en la misma línea de Obama, sabía usar las formas no presenciales de comunicación y se sacó miles de fotos y retratos. Estaba prohibido sacar fotos, pero acá está la página oficial de la exhibición.

Como todo en Washington está diseñado para atraer mucho turismo, especialmente (exclusivamente) interno. Para que uno sienta el orgullo de la ciudadanía, para que uno vea en qué se gasta el dinero de los impuestos.

Me dio mucho que pensar.

Con menos pompa y ceremonia, me gustaría que en Uruguay también nos pongamos orgullosos de nuestra Biblioteca Nacional en vez de someterla a interminables vejaciones: eterna falta de presupuesto, directores ineptos (con honrosa excepción), falta de aprecio, expectativas no realistas por parte de la población (a ver, ¿cuántos de ustedes saben qué es lo que hace a la Biblioteca Nacional que sea nacional?), y ese abandono sin fin de capas y capas de avisos pegoteados en las paredes y meo de bichicomes abajo de las columnas.

Fue como un cadenazo en los dientes darme cuenta que esta gente no sólo gasta una enormidad de dinero en su biblioteca nacional, también la adoran y jamás permitirían una pegatina. Jamás se les ocurriría anunciar algo pegándolo en una pared, jamás irían a un evento anunciado con adhesivo en su venerable pared. La respetan, la idolatran, y ella está a la altura de las circunstancias; los tours son magníficos, pero el sitio web es fenomenal. Sirve para todo, sirve para todos. Suspiro, y no saben cómo.

Para recuperarse del bajón, les dejo estos links:

colecciones fotográficas de la LoC http://www.flickr.com/photos/library_of_congress/

nuestras fotos http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/LibraryOfCongressWashingtonDC#

domingo, 10 de mayo de 2009

Una de ficción

Me interesa la fotografía.


Especialmente los retratos.


En este viaje, saqué montones de retratos, a conocidos y a desconocidos.



También a nosotros nos sacaron fotos personas que no sabemos quiénes eran.


¿Se imaginan si un fotógrafo famoso un día hace de fotógrafo casual?


Y el retratado la mira y dice, ¡la foto está movida! ¡Qué porquería!

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La última foto es de Henri Cartier-Bresson. Por si no lo sabían. Fotos mías retratando a gente: http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/FotografaDesconocida#

Kiosko bélico

Al pie de la escalera del monumento a Abraham Lincoln, estaba este pequeño kioskito.


Nos acercamos y vimos que no vendía refrescos ni postales, sino exclusivamente parafernalia militar. Escarapelas, autoadhesivos para el auto, apliques para la ropa. También tenía una pequeña exhibición de medallas de honor, pero aclaraba que no estaban a la venta. "Medallas en préstamo, no a la venta. Por favor no insista."



Leyendas de la mercadería:

"Mi hija está en el Ejército"

"Si no estuviste allí, entonces calláte - Veterano de Vietnam"

"Mátalos a todos, y que Dios separe a los buenos de los malos"



"Prisioneros de guerra y Desaparecidos en acción (POW-MIA: Prisioners Of War - Missing in Action), no los hemos olvidado".


Después de volver a Minneapolis me dí cuenta que hay banderas por todos lados con el símbolo de POW MIA. Y yo nunca las había visto antes.

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Obviamente que lo que precisa un turista sediento y cansado para renovar fuerzas, es insuflarse intimidación militar.

Exactamente lo que estábamos precisando. Sin decir palabra visitamos el Lincoln memorial, Korean War memorial, Roosevelt memorial y, horas más tarde, comimos algo.

sábado, 9 de mayo de 2009

Novedades en este blog

Queridos lectores, a partir de la fecha hemos habilitado los comentarios.

Aquellos que reciben nuestros artículos por e-mail y los que leen el feed en google reader no van a notar diferencia.

Los que leen el blog en internet, visitando pacientemente nuestra página a ver si nos dignamos a publicar algo nuevo, sí.

Disfruten.

miércoles, 6 de mayo de 2009

En la ciudad de los símbolos, 2da parte

Pero lo que más rescato de toda la visita matinal, son los memoriales de las guerras. Especialmente las de Vietnam y Korea.


El memorial de los soldados norteamericanos caídos en combate en la guerra de Vietnam está compuesto por dos paredes de granito, conteniendo todos y cada uno de los nombres de los soldados que murieron allí. Están agrupados por año de defunción, y para encontrar un nombre en particular hay unas libros colocados en pedestales.

Todos los nombres.

Todos y cada uno.


También hay carteles en el césped recordando a veteranos de guerra que murieron después de regresar. Algunos murieron poco después de volver a causa de heridas de guerra, otros murieron plácidamente rodeados por su descendencia, la semana pasada.


La estatua de tres soldados probablemente tenga más información de la que yo pude observar. Probablemente fueran de fuerzas distintas... no sé. Es ponerle un rostro a los nombres.

Más allá, el de la guerra de Korea no tenía nombres de soldados. Supongo que a lo que participaron fuerzas de tantos países, sería difícil recolectarlos todos con precisa exactitud.

Hay, en cambio, un grupo de estatuas representando soldados en misión exploratoria.



Detrás hay un muro, como en el de la guerra de Vietnam. El muro de granito tenía unos manchones blancos. Cuando nos acercamos a mirarlos, nos dimos cuenta que eran fotos de las caras de los soldados, pulidos en el granito.

Tipos jóvenes, mucho más jóvenes de lo que yo soy ahora. De la misma edad o quizás más jóvenes de lo que eran mis abuelos en esa época.

Pero ¿saben que es lo que me resultó realmente removedor del asunto? Que los memoriales no eran de guerras, eran de soldados. Y si bien implícitamente justificaban las guerras, el objetivo era justificar la muerte de los soldados, glorificándolos. "Lucharon por un país que no era el propio, por personas que no conocían en un idioma que no hablaban", reza uno de los memoriales pero vale por los dos.

Y esto me resultó especialmente escalofriante, porque para mí los memoriales de tanto sufrimiento inútil deberían significar una sola cosa: NUNCA MÁS.

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Fotos, aquí:

http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/VietnamWarMemorialWashingtonDC#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/KoreanWarMemorialWashingtonDC#

Aquí están las fotos los memoriales en Nueva York:

http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/NewYorkVietnamWarMemorialNewYorkCity#

http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/GroundZeroBatteryParkNewYorkCity

En la ciudad de los símbolos

Fuimos a Washington, D.C., ciudad capital de este gran país. Fuimos de turistas, visitantes irresponsables sin ningún cometido específico ni agenda de obligaciones. Visitar lo obvio, tranquilos, y lo que quedara afuera... en otra oportunidad será.


Caminamos por el mall, el paseo entre el Capitolio y el monumento a Lincoln. En la mitad está el monumento a Washington, y desde allí se ve la Casa Blanca. En una de las veredas, en Constitution y la 18 encontramos la estatua de nuestro querido prócer.


Casi como decir 18 y Constituyentes, ¿no?

En las veredas de los lados hay museos, los Smithsonians: de arte, historia natural, aire y el espacio, indígena y no sé si me olvido de alguno más. Estos museos son todos de entrada libre. Más allá del Capitolio está la Biblioteca del Congreso; entre el monumento a Washington (con forma de obelisco) y el de Lincoln hay un espejo de agua celebrísimo, que recuerdo particularmente de la película Forrest Gump pero quizás ustedes recuerden de otra ocasión.

Antes de llegar al Lincoln Memorial, a la derecha está el memorial de la guerra de Vietnam, y a la izquierda el de la guerra de Korea. Nosotros hicimos el tour en sentido horario, y volvimos por la ribera del río Potomac, donde vimos el monumento a Roosevelt, el de la Segunda Guerra Mundial, pasamos por uno de los lados del Capitolio y entramos a la Biblioteca del Congreso.

La visita me dio mucho para reflexionar. En primer lugar, no diría exactamente que Washington es una ciudad limpia, linda o grande. Premeditada, sí. Todo parece tener su propio lugar simbólico, su orden, su razón de ser en una sola forma de ver el mundo. Rehén de sus propias reglas anacrónicas, también. El transporte público es restringido por motivos de seguridad (no, no hay una estación de metro abajo de la Casa Blanca), por lo tanto el tránsito vehicular es demencial; ningún edificio puede estar más alto que el obelisco y por eso está extendida en una metrópolis gigantesca. Se supone que todo queda cerca, pero caminando (la única forma posible) todo queda lejos. En el centro de la ciudad todos los edificios son gubernamentales o empresariales, y si bien eso tiene obvio sentido, nunca había estado en un lugar tan grande sin viviendas, sin gente paseando el perro, sin supermercados ni boliche de la esquina. En una palabra, el centro de la ciudad es inhumano.

Pero por otro lado, la suma de la Biblioteca y el Congreso, los memoriales y los museos me parecieron la perfecta representación de la mente, cuerpo y alma de la nación estadounidense. Por un momento lamenté no ser norteamericana para transformar esa grandiosidad abrumadora en orgullo patriótico.

El monumento a George Washington es el epicentro del Universo.


El Lincoln memorial es faraónico, realmente.


Eso de grandeza, no es en sentido figurado. Gente poco sutil.

Fotos, aquí http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PaseoMatinalEnElMallWashingtonDC#

http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/LincolnMemorialWashingtonDC#

Doméstico en construcción, 2

Nuestra visita a Washington DC tuvo un sabor especial por la forma en la que pasamos las tardes y el último día: ayudando en una mudanza. Nuestros amigos Beto y Marita compraron una nueva casa y el gran día de cambio de dirección iba a ser (y efectivamente lo fue) el día en que nos fuimos.


Aunque no estuvimos ahí para cargar y descargar el camión (algún día voy a compartir impresiones sobre costos de mano de obra y trabajo no cualificado aquí en Estados Unidos), ayudamos a pintar los muebles de la cocina, a cocinar un poco, y a desarmar la casa un poquito.


También cebamos mate y disfrutamos de la compañía y la conversación.


Diego, Adriana y Facundo también vinieron a ayudar con la mudanza, y la cena del viernes, los siete alrededor de la mesa comiendo roasted tri-tip steaks (peceto asado), fue uno de los puntos altos de la visita.



Porque ser turista, ir a un lugar desconocido, y volver de noche, cansados, a un lugar impersonal y anónimo es deprimente cuando se compara con la posibilidad de encontrar una sonrisa y un beso de buenas noches de Marita.

Fotos, aquí http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/EnCasaConBetoYMaritaHerndonRestonVa#

lunes, 4 de mayo de 2009

Hello = Hola, y otras traducciones

Hablar y entender otro idioma es complicado, pero aquí hay una dificultad agregada, y es que las unidades de medida son todas diferentes. Y no estoy pensando que un dólar son 24 pesos.

Por ejemplo las unidades antropométricas: el peso se mide en libras, la altura en pies y pulgadas, los números de calzado son diferentes para hombres y mujeres, y para niños y adultos, y las tallas de ropa empiezan en cero o van de XXS a XXXL (extra pequeño a extra grande). O sea que peso más de 100, el número de mi talle y altura son similares, calzo casi el mismo número que Fefo. Desconcierto total.

El mundo exterior no es más amigable. Los líquidos (bebidas, combustibles, perfumes) se venden en pintas, onzas líquidas o galones, los sólidos en libras u onzas secas. La temperatura se mide en Fahrenheit, y las distancias en millas. O sea que de mañana tomo media pinta de leche chocolatada y como media onza de galletitas, mientras miro por la ventana que afortunadamente hay 60 grados y los vehículos transitan a menos de 30 millas por hora por la University Avenue, como debe ser.

Los sonidos naturales y las expresiones onomatopéyicas también son diferentes. Los gatos dicen mieow y los perros dicen wooorf; cuando una comida es rica se dice yummmy, y cuando es fea se dice yuck. Expresiones relativamente comunes son oops, dung, darn o damn (por lo visto la D es muy expresiva) y las ya conocidas fuck y shit.

En definitiva, estas no son más que adaptaciones o equivalencias, y acostumbrarse no es difícil. Pero a veces los números o proporciones, cuando las razono y las trato de entender, me dan vértigo.

Da vértigo pensar que este país es el tercero en población mundial, y que aquí viven 100 veces la cantidad de personas que viven en Uruguay. Que el producto bruto interno por habitante es más de 4 veces el de un habitante de Uruguay, y que Hillary Clinton obtuvo 15 veces los votos del candidato más votado en la historia de las elecciones uruguayas, y aún así perdió las elecciones de su partido. Y todo es así, de dimensiones faraónicas, porque hasta lo más pequeño y diferente existe gracias a que hay una infraestructura gigantesca, omnipresente, de MacDonad's, Target, Wallgreens y Ford, que sacia las necesidades básicas de estos 304 millones de personas.

La vida aquí es un curioso balance entre individualidad y masividad. Es extraño cómo una masa tan grande de gente en lugar de homogeneizar y aplanar, genera espacio para la individualidad, de tolerancia hacia lo diferente; un espacio para opciones y posibilidades que yo nunca había visto. Lo que en Uruguay es "raro", aquí es "minoritario". Lo que allá me parecía inconcebible, aquí es algo nuevo que aprender. Lo que allá me parecía de dimensiones gigantes, acá resulta risible. Lo caro, lo nuevo, lo lindo, lo valioso, se redefine. Comprar, vender, gastar, tener, son acciones mucho más dinámicas y volátiles: el verdadero sabor de la sociedad de consumo capitalista. Ahh!

Obviamente que por más que haya más tolerancia y opciones, aquí también hay racismo y xenofobia; pero se manifiesta de una forma mucho más sutil de lo que uno está acostumbrado en Uruguay, y lo que pude ver en España. Tan sutil que hasta ahora no me di cuenta de nada.