jueves, 30 de abril de 2009

Impresiones y notas de Filadelfia

Filadelfia me pareció una ciudad increíblemente contradictoria y paradójica. La Universidad de Pennsylvania es una de las más prestigiosas y atrae a la crema de la crema, la escuela de negocios es un criadero de tiburones de Wall Street, hay dinero del grande. Sin embargo a escasas 10 cuadras del campus universitario, las cosas se ponen muy feas y segun nos dijo Alejandro, por ahi matan a un tipo por semana. Es muy extraño al compararlo con las Twin Cities, donde no hay tanta gente rica pero si hay mas igualdad social… la cantidad de casas derruidas, de negocios cerrados, de sitios vandalizados, y un par de cuadras más allá mansiones una al lado de la otra me dejaron un poco perpleja. Bueno, tambien hay barrios violentos en las Twin Cities, pero nunca tuve esa impresión de desigualdad estando por aca.

Los Ribeiro viven en un barrio muy bonito, pero si uno camina unas cuadras y cruza la calle importante para llegar al centro comercial, es como si hubiera cambiado de estado. Lo más raro fue tratar de comprar cerveza; no había ningún supermercado a la vista, fui a una liquor store pero allí sólo vendían vino y licores, para comprar cerveza había que ir a un pub. Un policía aburrido que estaba en la liquor store me dio las indicaciones para llegar al mas cercano, y fui con Alejandro… ¡tenían que ver lo que era ese antro! Cuando estabamos estacionando el auto, se abre la puerta y sale un tipo enorme y todo tatuado que se sube a una moto estacionada en la vereda, huy!, bueno, no me amilané y entramos haciéndonos medios los giles, compramos la birra y nos retiramos oficiosamente.

En la punta de la cúpula del ayuntamiento de Filadelfia hay una estatua de William Penn (gentilhombre que le prestaba plata al rey de Inglaterra, tanta que el rey le pagó de vuelta con tierras que denominó con su nombre, fundó la capital y nombró a su antojo todo lo que tenía a mano). Pues bien, una ley vigente hasta los años 70 prohíbia construir edificios en Filadelfia más altos que la punta del sombrero de la estatua de Penn, y por esa razón la ciudad fue la primera expandirse y tener suburbios propiamente dicho (y hay pocos edificios, más bien de oficinas en el centro). El lugar donde viven nuestros amigos es dicho suburbio, escenario de los primeros estudios sociológicos del fenómeno "suburbio americano", el sitio se llama Wynne Wood (bosques de Wynne, quien era el médico de cabecera de William Penn). La escuela a la que van los niños se llama Penn Wynne, y la mascota de la escuela es, obviamente… ¡un pingüino! ¡Ja!


Disfrutamos mucho el paseo a Filadelfia y me hubiera gustado, quizás quedarnos más. Fue auténticamente una visita familiar. Como dice uno en estos casos, ojalá que se repita pronto.

Fotos aquí:
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaHome#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BatsVSBlueClaws#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaNightDespedida#

Filadelfia no se termina hasta que se termina

Será que Rocky Balboa me importa un bledo y creo que nunca ví ninguna de sus películas enteras. Oportunidades no me han faltado ya que hay cinco (¡cinco!) entregas, me han faltado ganas y me siguen faltando. Pero hay dos cosas que conozco: el motto de Rocky es it ain't over 'til it's over (esto no se termina hasta que se termina) y la imagen de Stallone de espaldas, levantando un puño entre columnas clásicas frente una gran escalera que baja.

Pues bien, eso es el Philadelphia Museum of Art, prestigioso poseedor de una de las colecciones de arte más completas de este gran país. Poseedor de más esculturas de Rodin que cualquier otro lugar de este gran planeta, ahora anfitrión de la exposición "Cezanne and beyond" (Cezanne y más allá), y mil cosas más, es famoso entre el pópulo por ser escenario de las películas de Rocky.

Y no es pavada la magnitud de las consecuencias de las películas de Rocky en la vida del museo, ¿podrán creer que no importa la hora a la que uno pase por la puerta del museo (pero muy especialmente de noche), hay gente que sube las escaleras corriendo y levanta un puño cuando llega arriba? Obviamente los filadelfianos odian con el alma esa actitud terrajona, y más odian la estatua de Rocky que solía estar en la puerta del museo pero un director traslado a un punto mucho más discreto en el jardín.


Nosotros fuimos la noche del domingo así que el museo estaba cerrado, y nos contentamos con subir corriendo, levantar el puño, bajar lento para recuperar el aliento, y sacarle fotos a la estatua de Rocky Balboa. Que segun constaté es hueca, y de alguien mucho mas guapo que Sylvester Stallone.

Fotos del paseo, http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaNightDespedida#

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Hay una versión en inglés de este post aquí: http://crossingsofmymind.blogspot.com/2009/06/philly-aint-over-til-its-over.html

En la capital rebelde

El sábado después de almorzar, dejamos a Gabriela y Ariel en casa (¡de nuevo!) y salimos a pasear por el centro de Filadelfia. Las calles de la ciudad vieja tienen empedrado y las casas son antiguas o nuevas construidas a la antigua, estilo georgiano. Creo que la única zona en Uruguay que puede compararse es la Calle de los Suspiros en Colonia… pero acá ademas hay que agregar enjundia mucha. A diferencia de Minneapolis (muy obrero) y de Manhattan (muy cosmopolita), en el centro antiguo de Filadelfia se respira un aire aristocrático. Tipo, lo mas parecido a la realeza que uno puede encontrar en Estados Unidos, vive en Filadelfia (o Boston, y vacaciona en Martha's Vineyard).



Lo más disfrutable del paseo fue la compañía: Alejandro conoce miles de anécdotas, y Miranda y Guillermo estaban muy animados. "Cada vez que los traigo a la ciudad, los chiquilines se portan como si hubieran crecido en Melo en vez de St. Paul" dijo Alejandro riéndose. Y pensándolo bien, la vida que llevaban en Minnesota no era campestre, pero tampoco tan citadina. Sabor a Midwest, que le dicen.



Fuimos a ver la Liberty Bell, la campana de la libertad, que tañeron los padres de la patria luego de firmar la declaratoria de la independencia el 4 de julio de 1776. Está en un pequeño edificio construido ad hoc, y uno primero pasea por una exposición patriotica explicando el significado y luego llega al recinto donde descansa la muy honorable. "Mirando esta campana, uno entiende por que los americanos se quisieron independizar de los ingleses", observó Alejandro, "la compraron, la usaron un par de veces y se les rompió. La fundieron e hicieron una nueva, con las inscripciones alusivas, la usaron otro par de veces y se les rompió de nuevo".



No creo que una aleacion berreta fuera la unica causa, pero posiblemente fue la gota que desbordo la bañera.

Despues seguimos paseando por las calles de la olde towne… y viendo las sedes originales de todo lo que fundo Benjamin Franklin. Estaba la primera oficina del United States Postal Service (el sistema de codigos postales fue ideado por Franklin para que una correspondencia pudiera llegar de un punto a otro cualquiera en un dia), el primer cuartel de bomberos y la primera empresa aseguradora (ja ja, la de Juan Palomo, yo lo cocino y yo me lo como), la imprenta (de algo hay que vivir, no?) y los restos de la casa donde vivio Franklin, que se quemo durante los años 70 y no la reconstruyeron sino que la transformaron en una escultura alusiva.


Paseamos por una calle llena de negocios y de gente caminando por las veredas (no me quedó del todo claro que era lo que nos convocaba, pero ta), localizamos una heladería y disfrutamos de comer helado en un día de sol y calor. Caminamos un rato más por la rambla del río Delaware, pasamos por el memorial de Pennsylvania de los soldados americanos caídos en batalla en la Guerra de Vietnam, llegamos hasta el auto y volvimos. Cansados, coloraditos por el sol y en estado de éxtasis por esos helados tan ricos.



Mas fotos del paseo, acá: http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaHome#.

De noche hicimos competencia de masas de empanadas, pero quedaron tan parecidas que no pudimos distinguir cual era cual, y tampoco sobraron así que no pudimos tomar notas experimentales. Hice mi ya celebérrima torta de mandarina (o naranja) que me enseño Cristina, entregamos los regalos que habiamos traédo para Guille y Miranda, miramos una película y nos fuimos a dormir.

martes, 28 de abril de 2009

Artículos revisados

Revisé y corregí los artículos publicados durante nuestra vinculación íntima con una computadora sin eñes ni acentos. Agregué los links prometidos y arreglé alguna que otra metida de pata, herrores y cozas del estilu.

Los artículos actualizados son:
Los franceses más bonitos
Chinatown
New York Public Library
Strawberry fields, forever

También subimos casi la totalidad de las fotos, a http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi

sábado, 18 de abril de 2009

Philadelphia Bats vs. Philadelphia Blue Claws

Llegamos ayer casi de noche a Filadelfia, la ciudad del amor fraternal (eso es lo que quiere decir "Filadelfia"), a la casa de los Ribeiro que una vez más gentilmente nos reciben.

Conocimos a Ariel y nos pusimos al dia con Guillermo y Miranda. Están bastante adaptados, pero siguen siendo minnesotanos en el corazón. Gabriela esta bien, acaparada con Ariel, y Alejandro ya tiene un montón de anecdotas muy graciosas sobre su puesto en la Universidad de Pennsylvania.



Digo que Guille esta bastante adaptado porque juega al deporte pasión local, el baseball. Los Phillies (el equipo de baseball de Filadelfia) el año pasado ganaron los World Series, la competencia más importante del deporte, lo que explica tanto interés. Y hoy sabado de mañana fuimos testigos de un encuentro deportivo entre el equipo de Guille, los Bats, contra los Blue Claws.



El día amaneció precioso y no necesitamos mucha persuasión para ir a hinchar (en ingles, cheer) por el equipo de nuestro pseudo sobrino. Dejando a Ariel y Gabriela en casa, arrancamos para el campo de baseball con parada intermedia en Starbucks (tempranas horas de la mañana, sabrán comprender), y allí pasamos las siguientes 2 horas.



El deporte a esta edad, digamos el "baby beisbol", es algo precioso. Algunos de los niños son realmente chiquititos (6 y 7 años), pero es dificil juzgar a priori quien sabe mover el bate y el guante, y quien no. Algunas pulguitas realmente la calzan de primera y la mandan bastante lejos, y otros levantan el guante y agarran una voladora en el momento menos pensado. Además, como nos explicó Alejandro, la idea a esta edad es fomentar el amor al deporte en si y todo es en la filosofia del "feel good", asi que el encuentro no llevo el tanteador. Dejan el amargo sabor de la derrota para cuando sean más grandes y entiendan que ta, si uno es de madera, no tiene futuro en el baseball y mejor tomar un curso de Microsoft Office. En ese espiritu es que escuché al entrenador instruir a los niños a gritar "sólo cosas positivas", tanto para el propio equipo como para el oponente. We only cheer good things, you hear me?




El coach y assistant coach (entrenador y asistente) de cada equipo eran los que hacían de pitcher y catcher, por lo visto los juzgan muy pequeños para lanzar todavía. También, si un niño realmente no lograba batear despues de 10 intentos, lo mandaban de vuelta al banquito. Ni tanteador ni juez, solo jugadores, entrenadores y platea.



El encuentro no llevo tanteador, pero la verdad, los Bats les pintaron la cara a los Blue Claws. Los jugadores, sí, y especialmente, los coaches. Ethan y Larry, de los Bats, manejaban mucho mejor a los niños que los de Blue Claws, que estaban totalmente al óleo. Hasta me dio pena por los jugadores de los Blue Claws... todo niño tiene derecho a sentir que está haciendo las cosas bien y es correcto confiar en los adultos.

Nosotros, segun pude observar, éramos los más desabrigados de la platea de "grandes". También nos pusimos colorados del lado izquierdo, yo la oreja y el cuello y Fefo luce la sombra de la patilla de los lentes de sol.



Por lo visto, tambien nosotros nos estamos convirtiendo en minnesotanos.

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Fotos del evento, aqui http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BatsVSBlueClaws#

viernes, 17 de abril de 2009

American Folk Art Museum

Hace tiempo que he desarrollado cierto interés por el folk art (arte folclórico o popular), es decir, las expresiones artistícas que reflejan las costumbres, valores y creencias de un grupo humano, en un tiempo y lugar determinados. Especialmente me interesan artefactos de valor práctico, y entre ellos la cerámica y los textiles son mis preferidos. En la mañana de nuestro último día en Nueva York, visitamos el American Folk Art Museum, y siguiendo al pie de la letra nuestro museum modus operandi, solo visitamos una exposición.

Se trataba de una exposicion de quilts (colchas de retazos) sobre jazz, hechas por afroamericanos (es decir, todo aquel que se autoidentifique como de raza negra). Las colchas son un artilugio netamente americano, una propiedad de esta cultura que yo realmente no conocía de antes. El origen es, si se quiere, un poco obvio: crear algo nuevo con restos de telas viejas. Las técnicas para unir esos retazos, las técnicas para combinar colores y los criterios para mezclar y crear son practicamente infinitos. Es un medio ideal para los autodidactas, para expresar sin límites.

Pero lo más interesante que puedo contar de esta exposición es que tenía música de jazz. ¡Por fin voy a un museo que junta visual con auditivo!

Aquí está el sitio web de la exposición http://www.folkartmuseum.org/default.asp?id=2377
No sacamos fotos porque estaba expresamente prohibido.

The city that never sleeps

Nuestra primera visita a New York City ha culminado y quisiera registrar brevemente mis impresiones antes que el temporal de días y kilómetros destiña su intensidad. Porque si hay un adjetivo que Nueva York amerita es intensa.

Grande, caótica, ennegrecida con smog acumulado, con grafitti y (un poquito) de caca de perro en las veredas. Con edificios fulgurantes al lado de edificios derruidos, con una variedad humana tan enorme que desafía el termino "raza", resonando en idiomas tan variados que cualquier ejercicio taxonómico resulta una tarea colosal. Ruidosa con el tránsito, apacible en el enorme Central Park y con pequeños parques de los que no habia oído antes, con cafés y restaurantes a cada paso. Imposible de abarcar, y sin embargo, en el mapa, es minúscula.

Solo estuvimos en Manhattan, que es una isla y que es donde esta la concentracion financiera y comercial más grande. Aunque no vimos todo, ni Queens ni Bronx, y apenitas Staten Island, después de 14 meses en la metrópolis Minneapolis Saint Paul, Manhattan me resultó extrañamente familiar.

El distrito financiero cerca del puerto, las avenidas comerciales con veredas angostitas, los edificios art deco entreverados con bloques de vidrio y acero, caras art nouveau enterradas bajo capas de excremento de palomas y smog, me hicieron acordar un poco a Montevideo y mucho, muchísimo, a Buenos Aires. Judía, bohemia, intelectual, refinada, trasnochadora y garufera, con aires de gentes y tierras exóticas, el sabor a puerto atlántico es un denominador común que nunca había podido detectar y que de pronto, me quedó muy claro.

En contra de viejos prejuicios me sorprendió la amabilidad de la gente, especialmente los trabajadores del transporte, policía y vendedores (con los que interactuamos más). Tomá, The New Yorker, el viejo chiste "Welcome to New York (we're just kidding)" no tiene por qué ser así.

También me sorprendió la gente. Me habían puesto sobre aviso, que la gente es variada, que se viste de forma extravagante, encontrar esos raros peinados nuevos, pero a mí lo que me llamó la atencion fue que no vimos gente obesa. No creo que eso fuera solo merito del afluente turístico, pero es dificil saberlo. Despues de visitar Chinatown y escuchar a gente de Little Italy (piensen en Maradona hablando, bueno, la version en inglés), hay gente que solo habla en inglés como si hablaran otro idioma, aunque realmente no hablan ese otro idioma.

En cierta forma este viaje fue un 2x1, porque estaba llenísimo de turistas europeos, especialmente franceses. Entonces, ¡fue como viajar a Europa! Mirando cuadros franceses y escuchando hablar en francés, es facil creérsela.

Como dice la canción de Jaime Roos, "que extraña la gente nuestra, que te hable sin despreciar, extraña el aire del puerto, cuando anuncia temporal, y sin embargo recuerdan, las cosas por la mitad, se olvidan las que pasaban, antes de irse para allá". En mi caso, me habia olvidado que odio la humedad y el aire de mar.

Fotos de Nueva York aqui:
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/MetropolitanMuseumOfArtNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/CentralStationNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/ChinatownNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/NewYorkPublicLibrary#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BoweryJoeyRamonePlaceNoHoNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/GroundZeroBatteryParkNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/TimesSquareNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/StatueOfLibertyStatenIslandManhattanNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/NewYorkVietnamWarMemorialNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BrowneCoNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/SeaportStreetMarketStreetNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/CentralParkNewYorkCity#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/UltimoDiaEnNewYorkCity#

jueves, 16 de abril de 2009

Strawberry fields, forever

Hoy fuimos al Central Park, a la puerta del edificio Dakota, donde vivió y murió John Lennon y donde todavía vive su viuda, Yoko. Me gusta mucho la música de John Lennon, y hace un tiempo escribí unas reflexiones que quisiera compartir con ustedes.

Fotos del Central Park, aquí: http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/CentralParkNewYorkCity#

Es un divague filosófico, de los que me caracterizan. Paciencia requerida.
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John Lennon murió cuando yo tenía menos de dos años. No tengo ningún recuerdo, obviamente, de John Lennon cuando estaba vivo, y sin embargo, fue y es importantísimo en mi vida.



La música de los Beatles y algunas canciones posteriores de John Lennon, para mí son casi revelaciones místicas. Vivo en una época pagana y materialista en la que conmoverse místicamente es cada vez más difícil. Pero algunas canciones de John (y de los otros Beatles también, pero no son tema hoy), logran llegarme bien, bien hondo.

Tan hondo que ni yo sabía que se podía llegar.

Por eso, le dediqué muchas de mis horas/mente. Sí, cuando se suponía que debía estar concentrada estudiando, trabajando, o no se suponía nada, estaría caminando con la mirada perdida como a veces me pasa.

Preguntándome por qué hoy, marzo 2008 (y sigue así en abril 2009, y promete seguir por mucho, mucho más), John Lennon está presente siempre que se menciona a Paul McCartney, a los Beatles, a la música popular en general, hambrienta y afiebrada por teorizar, llegué a esta conclusión: que hay tres aspectos o dimensiones de John Lennon.

1. Es la dimensión humana. Lennon nació en 1940 y murió en 1980. Se casó dos veces, tuvo dos hijos, amó, odió, deseó, militó y trató de concientizar, y murió. Lo conocieron unas cuantas personas, pero relativamente pocas en relación a todas las que de alguna forma influyó.

2. La dimensión artista. Tengo fundamentos para creer que la época más influyente artísticamente de Lennon fue durante los Beatles. Sin duda que puso mucho de sí, pero no quiero perder de vista al grupo.

3. Y la tercera dimensión es la dimensión leyenda. La leyenda Lennon. Un interés enorme, inagotable, por las vicisitudes y recovecos de su personalidad, de sus canciones pero también de sus preocupaciones, sus motivaciones y orígenes, un todo, todo, todo gigante e inabarcable que solo se origina de documentos porque Lennon murió hace un cuarto de siglo, casi 3 décadas ya. Un todo que hace que hoy en día el aeropuerto de Liverpool se llame John Lennon (y su lema sea "above us only sky"), y haya salido un IPod Lennon.

¿Y por qué tanto interés? en esta platea de pensamientos ociosos desde el sillón, me atrevo a pensar que la artífice detrás de todo lo que hoy en día está relacionado a lennon es Yoko, Yoko Ono, su viuda.

"La mujer que llevó a los beatles a la separación", se dijo de ella durante mucho tiempo. Y bué, puede ser cierto. Pero también es cierto que Yoko permitió, y probablemente también impulsó, la publicación de todas las canciones grabadas por Lennon, al punto tal que no creo que quede versión registrada que no esté publicada oficialmente. Yo no lo sabía hasta hace poco, pero hay un album "nuevo" de John Lennon cada 4 ó 5 años, y la propietaria de todas esas cintas, es Yoko. Yoko autorizó y puso mucho para el documental Anthology, Yoko permite que alguien publique fotos y cartas, Yoko pone la plata para que el aeropuerto de Liverpool se llame John Lennon, Yoko sigue viviendo en el edificio Dakota y de vez en cuando da charlas y mantiene vivo el interés por Lennon.

A esta altura a mí no me cabe duda que Yoko Ono es una artista, y su mayor obra es John Lennon.

New York Public Library

Durante los 25 meses que trabajé online tuve la oportunidad de conocer a fondo el sitio web de la biblioteca pública de Nueva York. Y ahora que estamos acá, la visitamos personalmente.

El edificio de la biblioteca está en uno de los puntos neurálgicos de Manhattan, en el medio de todo. Como me esta pasando una y otra vez desde que llegamos, no me parecio tan grande como me lo esperaba. Es que, a diferencia de la Biblioteca Nacional uruguaya, esta biblioteca tiene muchísimas sucursales (detesto el término pero es que ellos usan), así que en vez de apretujar y pergeñar ampliaciones adefésicas, los tipos derivan colecciones para otros edificios y mantienen, con natural elegancia el edificio principal abierto para visitantes.

El edificio es majestuoso y está en perfecto estado de conservación. Está limpio, esta bien mantenido, no tiene goteras ni manchas ni carteles pegados con cinta adhesiva, ni sillas de orígenes diversos. No. Estilísticamente está unificado, y los detalles modernos estan disimulados o están en lugares secundarios, sin interrumpir la esencia clásica del recinto.



Creo que es la primera vez que entro a una biblioteca de esas dimensiones y recibo esa impresión de dignidad y pulcritud, y también, amabilidad. No sé, aunque sea mi profesión, a veces las bibliotecas me parecen un poco hostiles... no fue el caso, realmente. Aunque tampoco la usamos, así que no podemos hablar con total propiedad.

No sé nada de arquitectura y es poco lo que puedo describir de la biblioteca desde esa perspectiva. No hicimos el tour sino que fuimos por nuestro propio lado, siguiendo el mapa y deteniéndonos en los detalles que nos llamaban la atención a nosotros y no al guía. Pero hubo un detalle que me impresionó tanto que es lo que me lleva a escribir este post.

La biblioteca fue construida a principios del siglo XX y tiene un estilo neoclásico. Muchos detalles son de marquetería fina, y el mobiliario que usan los bibliotecarios y el público tambien son clásicos. Sillas, escritorios, mostradores y los sacrosantos catálogos de cajoncitos. No sé si todo es auténtico o respetuosa imitación, pero sí puedo afirmar que las sillas no crujen ni estan desvencijadas y que, con las lámparas de vidrios y las de cobre, las ventanas pequeñas, los pisos de monolítico como un salchichón y muy especialmente el verde agua de las paredes de los corredores, me transportaron al apartamento donde vivía la viuda de mi bisabuelo Justino Zavala Muniz, en Duvimioso Terra y Colonia.

Lo mas extraño de la visita fue esperar sentir el olor, creo que mezcla de Chanel 5 y naftalina que emergia de los roperos de Maria Julia cuando con mi hermana, furtivamente, los abriamos para acariciar las mangas de los abrigos y cerrarlos inmediatamente. O imaginarme que si uno abre una ventanita en el baño, el viento brutal de la salida del túnel de 8 de Octubre es capaz de llevarse un avión de papel hacia arriba en vez de hacia abajo. Hasta el ruido de los zapatos sobre el parquet, ese ruido tan incomparable, y una exposición sobre las relaciones entre Francia y Alemania entre 1918 y 1940, con gente lookeada como en las fotos de mi bisabuelo y su esposa, cimentaron esa familiaridad tan peculiar.



Para asegurarme que ese inesperado sentimiento no era una alucinación sino que podía afirmar, que, fehacientemente existe un (tenue, tenuísimo) lazo familiar entre la NYPL y yo me acerqué al catálogo y busqué a todos mis familiares que hubieran publicado un libro. Encontre a dos Zavala, un Demasi y un Lucchini. Y me fui contenta.

Fotos de la visita, aquí: http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/NewYorkPublicLibrary#

Chinatown

A eso de las 2 de la tarde salimos del Met y caminamos un poco bajo la lluvia indecisa, pero que mojaba. Vimos el Guggenheim por afuera, y nos tomamos un omnibus para ver la ciudad (sólo Manhattan en realidad) como dos urbanitas más. Llovió y nos mojamos, pero como estamos sanforizados por suerte no encogimos y pudimos continuar con bastante normalidad.

Decidimos tomar un omnibus hasta Battery Park, el final de la isla, desde donde se ve la Estatua de la Libertad, pero cuando pasamos por Chinatown vimos una calle llena de farolitos rojos y nos bajamos para ver qué era.



Chinatown, bueno, es un barrio de unas 5 manzanas de ancho y largo. Después de verlo en películas para mí era como algo concreto pero con límites difusos (y por lo tanto infinito), y me lo imaginaba mucho más grande de lo que realmente es, sólo unas cuadras y basta, fin de los chinos. Pero es como cambiar de ciudad. No sólo la gente tiene aspecto de chino, cuando se suben al omnibus hablan en chino, también los carteles de los negocios estan en chino (y los carteles en inglés no ayudan... ¿qué cuernos quiere decir forever sincerity employment agency?), y en las vidrieras de los locales de comida unos peces nadan, aburridos, en un lodo verde. Caminamos con decisión, como quien sabe a donde va mientras mira de reojo todo lo que hay para ver (turistas pero no tarados), nos metimos en algo que parecía una Expo montevideana donde todo estaba a la venta pero eramos incapaces de discernir nada (nombres, precios, utilidades) y seguimos en busca de la calle de farolitos rojos.

Cuando llegamos, despues de andar un par de cuadras, vimos que no podiamos pasar porque habia camionetas y grúas impidendo el paso. Algunas de las grúas estaban colocando más farolitos, y las camionetas tenían focos de luz apagados. Y estaba lleno de gente, pero no dejaban pasar. Un tipo enorme (demasiado alto y oscuro para ser chino) manejaba el tránsito peatonal, explicando a quien le preguntara que estaban preparando el lugar para filmar una película estelarizada por Nicholas Cage.



¿Está acá? ¿Le podemos pedir un autógrafo? le preguntamos. Nos dijo que no, y pusimos cara de irnos con las ilusiones deshechas y el corazón partido. Porque si yo me encontrara con Nicholas Cage, no le diría que me parece un banana y que sus buenas películas son su excepción. No sé qué le diría, pero honestamente, ver a alguien auténticamente famoso de rebote es de las pocas cosas que Nueva York ofrece y ninguna guía turística anota.

Otra vez será.

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Fotos de Chinatown acá: http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/ChinatownNewYorkCity#

El futuro de la aviación

Llamenme ingrata, desconsiderada, o carente de perspectiva, pero tengo que afirmarlo con toda convicción: odio viajar en avión.

Crecí con una idea romántica y rebosante de glamour que poco tiene que ver con los viajes hoy en día, y la verdad es que los viajes de placer que involucran aviones y (especialmente) conexiones, son una pesadilla. Aunque no he viajado mucho ya llevo acumulados varios días de esperas imprevistas en aeropuertos, y no, no es lo que considero recreación, placer o descanso.

El lunes cuando llegamos al aeropuerto nos avisaron que el avión hacia Atlanta estaba atrasado, pero que no nos quejaramos porque el siguiente avión a Atlanta estaba cancelado. Terrrrrible tormenta y vientos huracanados sobre el aeropuerto de esa ciudad hacían el tránsito aéreo inseguro. Obvio, perdimos la conexión a Nueva York (la ciudad que sí teníamos interés en visitar) y quedamos anclados, junto con muchiiiiiisima gente más en un aeropuerto no tan grande, rebotando contra las paredes, ríendonos de los peinados raros, mascando malhumor.

Nos asignaron un nuevo vuelo a Nueva York, aterrizamos como 5 horas más tarde de lo previsto, el remise que habíamos contratado por internet demoró otra hora en salir de la zona del aeropuerto y traernos al hotel y ta, llegamos a las mil y totalmente exhaustos.

Ya basta, es sabido que el aburrimiento, el cansancio, el hambre y la frustración combinados producen malhumor. No hay por que seguir experimentando, el resultado ya es conocido.

Así que, por medio de este modesto blog insto a los científicos del mundo a que inventen una forma de viajar rápido sin aviones, de desmaterializarse en un lugar y rematerializarse en otro. El teletransportador, el download, los polvos flu de Harry Potter. Por favor, ¡lo que sea!

¡Y que vuelva el glamour de viajar en avión!

Desde NYC

Hola a todos. Estamos en Nueva York, y voy a escribir y publicar algunos pequennos articulitos... No tengo la hermosa letra ennie ni tampoco tildes, pero prefiero publicar asi y prometo que en la compannia de un teclado civilizado correjire los errores y horrores. Tambien prometo agregar links y fotos, y avisar cuando este todo pronto.

Espero que disfruten!