lunes, 3 de marzo de 2008

Almuerzo

Fuimos a almorzar a un restaurante tailandés que Federico y yo ya conocíamos. La vez pasada unté una puntita del pan en una salsita naranja y casi me muero de lo picante que era. Esta vez pedí un arroz agridulce con ananá, pasas de uva y nueces, y también era picante como el demonio. Suficiente comida tailandesa para mí por ahora...

En la sobremesa, Miranda pidió la cámara y sacó unas cuantas fotos.





Guille con cara de bueno.




Nosotros con cara de buenos.



Yo creo que Miranda tiene buena mano para sacar fotos. ¿No les parece?