sábado, 18 de abril de 2009

Philadelphia Bats vs. Philadelphia Blue Claws

Llegamos ayer casi de noche a Filadelfia, la ciudad del amor fraternal (eso es lo que quiere decir "Filadelfia"), a la casa de los Ribeiro que una vez más gentilmente nos reciben.

Conocimos a Ariel y nos pusimos al dia con Guillermo y Miranda. Están bastante adaptados, pero siguen siendo minnesotanos en el corazón. Gabriela esta bien, acaparada con Ariel, y Alejandro ya tiene un montón de anecdotas muy graciosas sobre su puesto en la Universidad de Pennsylvania.



Digo que Guille esta bastante adaptado porque juega al deporte pasión local, el baseball. Los Phillies (el equipo de baseball de Filadelfia) el año pasado ganaron los World Series, la competencia más importante del deporte, lo que explica tanto interés. Y hoy sabado de mañana fuimos testigos de un encuentro deportivo entre el equipo de Guille, los Bats, contra los Blue Claws.



El día amaneció precioso y no necesitamos mucha persuasión para ir a hinchar (en ingles, cheer) por el equipo de nuestro pseudo sobrino. Dejando a Ariel y Gabriela en casa, arrancamos para el campo de baseball con parada intermedia en Starbucks (tempranas horas de la mañana, sabrán comprender), y allí pasamos las siguientes 2 horas.



El deporte a esta edad, digamos el "baby beisbol", es algo precioso. Algunos de los niños son realmente chiquititos (6 y 7 años), pero es dificil juzgar a priori quien sabe mover el bate y el guante, y quien no. Algunas pulguitas realmente la calzan de primera y la mandan bastante lejos, y otros levantan el guante y agarran una voladora en el momento menos pensado. Además, como nos explicó Alejandro, la idea a esta edad es fomentar el amor al deporte en si y todo es en la filosofia del "feel good", asi que el encuentro no llevo el tanteador. Dejan el amargo sabor de la derrota para cuando sean más grandes y entiendan que ta, si uno es de madera, no tiene futuro en el baseball y mejor tomar un curso de Microsoft Office. En ese espiritu es que escuché al entrenador instruir a los niños a gritar "sólo cosas positivas", tanto para el propio equipo como para el oponente. We only cheer good things, you hear me?




El coach y assistant coach (entrenador y asistente) de cada equipo eran los que hacían de pitcher y catcher, por lo visto los juzgan muy pequeños para lanzar todavía. También, si un niño realmente no lograba batear despues de 10 intentos, lo mandaban de vuelta al banquito. Ni tanteador ni juez, solo jugadores, entrenadores y platea.



El encuentro no llevo tanteador, pero la verdad, los Bats les pintaron la cara a los Blue Claws. Los jugadores, sí, y especialmente, los coaches. Ethan y Larry, de los Bats, manejaban mucho mejor a los niños que los de Blue Claws, que estaban totalmente al óleo. Hasta me dio pena por los jugadores de los Blue Claws... todo niño tiene derecho a sentir que está haciendo las cosas bien y es correcto confiar en los adultos.

Nosotros, segun pude observar, éramos los más desabrigados de la platea de "grandes". También nos pusimos colorados del lado izquierdo, yo la oreja y el cuello y Fefo luce la sombra de la patilla de los lentes de sol.



Por lo visto, tambien nosotros nos estamos convirtiendo en minnesotanos.

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Fotos del evento, aqui http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BatsVSBlueClaws#