jueves, 30 de abril de 2009

Impresiones y notas de Filadelfia

Filadelfia me pareció una ciudad increíblemente contradictoria y paradójica. La Universidad de Pennsylvania es una de las más prestigiosas y atrae a la crema de la crema, la escuela de negocios es un criadero de tiburones de Wall Street, hay dinero del grande. Sin embargo a escasas 10 cuadras del campus universitario, las cosas se ponen muy feas y segun nos dijo Alejandro, por ahi matan a un tipo por semana. Es muy extraño al compararlo con las Twin Cities, donde no hay tanta gente rica pero si hay mas igualdad social… la cantidad de casas derruidas, de negocios cerrados, de sitios vandalizados, y un par de cuadras más allá mansiones una al lado de la otra me dejaron un poco perpleja. Bueno, tambien hay barrios violentos en las Twin Cities, pero nunca tuve esa impresión de desigualdad estando por aca.

Los Ribeiro viven en un barrio muy bonito, pero si uno camina unas cuadras y cruza la calle importante para llegar al centro comercial, es como si hubiera cambiado de estado. Lo más raro fue tratar de comprar cerveza; no había ningún supermercado a la vista, fui a una liquor store pero allí sólo vendían vino y licores, para comprar cerveza había que ir a un pub. Un policía aburrido que estaba en la liquor store me dio las indicaciones para llegar al mas cercano, y fui con Alejandro… ¡tenían que ver lo que era ese antro! Cuando estabamos estacionando el auto, se abre la puerta y sale un tipo enorme y todo tatuado que se sube a una moto estacionada en la vereda, huy!, bueno, no me amilané y entramos haciéndonos medios los giles, compramos la birra y nos retiramos oficiosamente.

En la punta de la cúpula del ayuntamiento de Filadelfia hay una estatua de William Penn (gentilhombre que le prestaba plata al rey de Inglaterra, tanta que el rey le pagó de vuelta con tierras que denominó con su nombre, fundó la capital y nombró a su antojo todo lo que tenía a mano). Pues bien, una ley vigente hasta los años 70 prohíbia construir edificios en Filadelfia más altos que la punta del sombrero de la estatua de Penn, y por esa razón la ciudad fue la primera expandirse y tener suburbios propiamente dicho (y hay pocos edificios, más bien de oficinas en el centro). El lugar donde viven nuestros amigos es dicho suburbio, escenario de los primeros estudios sociológicos del fenómeno "suburbio americano", el sitio se llama Wynne Wood (bosques de Wynne, quien era el médico de cabecera de William Penn). La escuela a la que van los niños se llama Penn Wynne, y la mascota de la escuela es, obviamente… ¡un pingüino! ¡Ja!


Disfrutamos mucho el paseo a Filadelfia y me hubiera gustado, quizás quedarnos más. Fue auténticamente una visita familiar. Como dice uno en estos casos, ojalá que se repita pronto.

Fotos aquí:
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaHome#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BatsVSBlueClaws#
http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaNightDespedida#

Filadelfia no se termina hasta que se termina

Será que Rocky Balboa me importa un bledo y creo que nunca ví ninguna de sus películas enteras. Oportunidades no me han faltado ya que hay cinco (¡cinco!) entregas, me han faltado ganas y me siguen faltando. Pero hay dos cosas que conozco: el motto de Rocky es it ain't over 'til it's over (esto no se termina hasta que se termina) y la imagen de Stallone de espaldas, levantando un puño entre columnas clásicas frente una gran escalera que baja.

Pues bien, eso es el Philadelphia Museum of Art, prestigioso poseedor de una de las colecciones de arte más completas de este gran país. Poseedor de más esculturas de Rodin que cualquier otro lugar de este gran planeta, ahora anfitrión de la exposición "Cezanne and beyond" (Cezanne y más allá), y mil cosas más, es famoso entre el pópulo por ser escenario de las películas de Rocky.

Y no es pavada la magnitud de las consecuencias de las películas de Rocky en la vida del museo, ¿podrán creer que no importa la hora a la que uno pase por la puerta del museo (pero muy especialmente de noche), hay gente que sube las escaleras corriendo y levanta un puño cuando llega arriba? Obviamente los filadelfianos odian con el alma esa actitud terrajona, y más odian la estatua de Rocky que solía estar en la puerta del museo pero un director traslado a un punto mucho más discreto en el jardín.


Nosotros fuimos la noche del domingo así que el museo estaba cerrado, y nos contentamos con subir corriendo, levantar el puño, bajar lento para recuperar el aliento, y sacarle fotos a la estatua de Rocky Balboa. Que segun constaté es hueca, y de alguien mucho mas guapo que Sylvester Stallone.

Fotos del paseo, http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaNightDespedida#

---

Hay una versión en inglés de este post aquí: http://crossingsofmymind.blogspot.com/2009/06/philly-aint-over-til-its-over.html

En la capital rebelde

El sábado después de almorzar, dejamos a Gabriela y Ariel en casa (¡de nuevo!) y salimos a pasear por el centro de Filadelfia. Las calles de la ciudad vieja tienen empedrado y las casas son antiguas o nuevas construidas a la antigua, estilo georgiano. Creo que la única zona en Uruguay que puede compararse es la Calle de los Suspiros en Colonia… pero acá ademas hay que agregar enjundia mucha. A diferencia de Minneapolis (muy obrero) y de Manhattan (muy cosmopolita), en el centro antiguo de Filadelfia se respira un aire aristocrático. Tipo, lo mas parecido a la realeza que uno puede encontrar en Estados Unidos, vive en Filadelfia (o Boston, y vacaciona en Martha's Vineyard).



Lo más disfrutable del paseo fue la compañía: Alejandro conoce miles de anécdotas, y Miranda y Guillermo estaban muy animados. "Cada vez que los traigo a la ciudad, los chiquilines se portan como si hubieran crecido en Melo en vez de St. Paul" dijo Alejandro riéndose. Y pensándolo bien, la vida que llevaban en Minnesota no era campestre, pero tampoco tan citadina. Sabor a Midwest, que le dicen.



Fuimos a ver la Liberty Bell, la campana de la libertad, que tañeron los padres de la patria luego de firmar la declaratoria de la independencia el 4 de julio de 1776. Está en un pequeño edificio construido ad hoc, y uno primero pasea por una exposición patriotica explicando el significado y luego llega al recinto donde descansa la muy honorable. "Mirando esta campana, uno entiende por que los americanos se quisieron independizar de los ingleses", observó Alejandro, "la compraron, la usaron un par de veces y se les rompió. La fundieron e hicieron una nueva, con las inscripciones alusivas, la usaron otro par de veces y se les rompió de nuevo".



No creo que una aleacion berreta fuera la unica causa, pero posiblemente fue la gota que desbordo la bañera.

Despues seguimos paseando por las calles de la olde towne… y viendo las sedes originales de todo lo que fundo Benjamin Franklin. Estaba la primera oficina del United States Postal Service (el sistema de codigos postales fue ideado por Franklin para que una correspondencia pudiera llegar de un punto a otro cualquiera en un dia), el primer cuartel de bomberos y la primera empresa aseguradora (ja ja, la de Juan Palomo, yo lo cocino y yo me lo como), la imprenta (de algo hay que vivir, no?) y los restos de la casa donde vivio Franklin, que se quemo durante los años 70 y no la reconstruyeron sino que la transformaron en una escultura alusiva.


Paseamos por una calle llena de negocios y de gente caminando por las veredas (no me quedó del todo claro que era lo que nos convocaba, pero ta), localizamos una heladería y disfrutamos de comer helado en un día de sol y calor. Caminamos un rato más por la rambla del río Delaware, pasamos por el memorial de Pennsylvania de los soldados americanos caídos en batalla en la Guerra de Vietnam, llegamos hasta el auto y volvimos. Cansados, coloraditos por el sol y en estado de éxtasis por esos helados tan ricos.



Mas fotos del paseo, acá: http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/PhiladelphiaHome#.

De noche hicimos competencia de masas de empanadas, pero quedaron tan parecidas que no pudimos distinguir cual era cual, y tampoco sobraron así que no pudimos tomar notas experimentales. Hice mi ya celebérrima torta de mandarina (o naranja) que me enseño Cristina, entregamos los regalos que habiamos traédo para Guille y Miranda, miramos una película y nos fuimos a dormir.

martes, 28 de abril de 2009

Artículos revisados

Revisé y corregí los artículos publicados durante nuestra vinculación íntima con una computadora sin eñes ni acentos. Agregué los links prometidos y arreglé alguna que otra metida de pata, herrores y cozas del estilu.

Los artículos actualizados son:
Los franceses más bonitos
Chinatown
New York Public Library
Strawberry fields, forever

También subimos casi la totalidad de las fotos, a http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi

sábado, 18 de abril de 2009

Philadelphia Bats vs. Philadelphia Blue Claws

Llegamos ayer casi de noche a Filadelfia, la ciudad del amor fraternal (eso es lo que quiere decir "Filadelfia"), a la casa de los Ribeiro que una vez más gentilmente nos reciben.

Conocimos a Ariel y nos pusimos al dia con Guillermo y Miranda. Están bastante adaptados, pero siguen siendo minnesotanos en el corazón. Gabriela esta bien, acaparada con Ariel, y Alejandro ya tiene un montón de anecdotas muy graciosas sobre su puesto en la Universidad de Pennsylvania.



Digo que Guille esta bastante adaptado porque juega al deporte pasión local, el baseball. Los Phillies (el equipo de baseball de Filadelfia) el año pasado ganaron los World Series, la competencia más importante del deporte, lo que explica tanto interés. Y hoy sabado de mañana fuimos testigos de un encuentro deportivo entre el equipo de Guille, los Bats, contra los Blue Claws.



El día amaneció precioso y no necesitamos mucha persuasión para ir a hinchar (en ingles, cheer) por el equipo de nuestro pseudo sobrino. Dejando a Ariel y Gabriela en casa, arrancamos para el campo de baseball con parada intermedia en Starbucks (tempranas horas de la mañana, sabrán comprender), y allí pasamos las siguientes 2 horas.



El deporte a esta edad, digamos el "baby beisbol", es algo precioso. Algunos de los niños son realmente chiquititos (6 y 7 años), pero es dificil juzgar a priori quien sabe mover el bate y el guante, y quien no. Algunas pulguitas realmente la calzan de primera y la mandan bastante lejos, y otros levantan el guante y agarran una voladora en el momento menos pensado. Además, como nos explicó Alejandro, la idea a esta edad es fomentar el amor al deporte en si y todo es en la filosofia del "feel good", asi que el encuentro no llevo el tanteador. Dejan el amargo sabor de la derrota para cuando sean más grandes y entiendan que ta, si uno es de madera, no tiene futuro en el baseball y mejor tomar un curso de Microsoft Office. En ese espiritu es que escuché al entrenador instruir a los niños a gritar "sólo cosas positivas", tanto para el propio equipo como para el oponente. We only cheer good things, you hear me?




El coach y assistant coach (entrenador y asistente) de cada equipo eran los que hacían de pitcher y catcher, por lo visto los juzgan muy pequeños para lanzar todavía. También, si un niño realmente no lograba batear despues de 10 intentos, lo mandaban de vuelta al banquito. Ni tanteador ni juez, solo jugadores, entrenadores y platea.



El encuentro no llevo tanteador, pero la verdad, los Bats les pintaron la cara a los Blue Claws. Los jugadores, sí, y especialmente, los coaches. Ethan y Larry, de los Bats, manejaban mucho mejor a los niños que los de Blue Claws, que estaban totalmente al óleo. Hasta me dio pena por los jugadores de los Blue Claws... todo niño tiene derecho a sentir que está haciendo las cosas bien y es correcto confiar en los adultos.

Nosotros, segun pude observar, éramos los más desabrigados de la platea de "grandes". También nos pusimos colorados del lado izquierdo, yo la oreja y el cuello y Fefo luce la sombra de la patilla de los lentes de sol.



Por lo visto, tambien nosotros nos estamos convirtiendo en minnesotanos.

---

Fotos del evento, aqui http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/BatsVSBlueClaws#