Hoy vimos una película curiosísima en Netflix instant (con ese nombre parece un ingrediente de cocina). Es danesa y se llama Adams aebler, Las manzanas de Adán.
El Adan en cuestión, es un skinhead neonazi cumpliendo parte de una condena presidiaria haciendo trabajo comunitario en una remota iglesia rural (en Dinamarca, supongo). Otros dos en su misma situación son un alcohólico obeso y un inmigrante saudí que asalta estaciones de servicio en una guerra santa particular. Lo recibe Ivan el cura, un optimista a prueba de balas, que le pone como objetivo en su estadía en la iglesia, hacer una tarta con manzanas del manzano de la iglesia. Pero Adam es malo, malísimo convencido (vamos, tiene una fotografía de Hitler en su cuarto), y se fija como objetivo quebrar la fe de Ivan.
La película empieza con un planteo un poco absurdo pero aceptable, los personajes son excéntricos al borde de lo normal, y la trama se va desarrollando sin vueltas de tuerca increíbles ni (con el permiso de Manolo Cinemateca), efectistas. Las distintas dificultades que se van presentando en forma circunstancial (como cuervos, gusanos, una tormenta eléctrica, más skinheads), y otras permanentes (una vida de mierda para cada uno de los personajes), van forjando la historia y el desenlace es a la vez dramático y cómico.
En el estante de las comedias de humor negrísimo, con las de Alex de la Iglesia y Tarantino, esta tiene lugar asegurado. Para quien guste ese humor y un poco de reflexión filosófica sobre la vida y las cosas, esta película puede ser un buen pasatiempo.
El sitio web oficial de la película en inglés, está aquí.