Como suele ser un día lindo, la gente aprovecha y hace reuniones al aire libre. Guillermo invitó a todos los investigadores de su laboratorio a una cena en su casa (a las 5 pm!), y allí fuimos. En Edina por tercera vez.
Eramos ocho uruguayos, tres franceses, dos iraníes, un vietnamita, una israelí, una peruana y dos creo que norteamericanos pero no estoy segura. Mirando las fotos se puede descubrir, por los nombres y los atuendos, quién es quién.

Más fotos, aquí.
No sé qué fiebre atacaba durante el mes de julio a los revolucionarios del nuevo y el viejo mundo. Entiendo que a los del hemisferio norte los alterara el calor, pero me pregunto por qué en pleno invierno Argentina y Uruguay también aprovecharon la volada.