El espectáculo de fuegos artificiales los organiza cada ciudad (por lo menos aquí, en Minnesota), y a ningún individuo en su sano juicio se le ocurre gastar plata y tirar los suyos... de hecho no ví que vendieran por ningún lado... deben estar re-prohibidos, por cuestiones de seguridad. Big Brother se encarga de todo, desde limpiarte la nieve en frente a tu casa hasta armarte el circo. En fin...
En realidad está mucho mejor así, es como la Noche de las Luces, pero en muchos lugares en simultáneo. A tres cuadras de casa, sobre el Mississippi, había una exhibición.

No alucino con la pirotecnia, pero admito que los fuegos que reventaban en forma de estrella me impactaron. Más fotos, aquí.
Para aprovechar la masa enorme de gente que anda por ahí, una galería de arte alternativo (léase incomprensible para los paganos) organiza un festival de cine llamado 10 segundos, donde los filmes que se presentan duran eso, 10 segundos.

Ahí me di cuenta que esta ciudad, y especialmente este barrio, tiene exceso de estudiantes. Extraño la senectud de los barrios montevideanos... ja ja.