Este post lo escribí en octubre, y quedó en el tintero virtual.
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Hoy de mañana venía caminando por University Ave. hacia la Biblioteca, y cuando acababa de cruzar la 7ma, una bici que iba al lado mío por la calzada, se accidentó. Como siempre en esos casos, un simple peatón que no estaba prestando atención no puede saber que fue lo que pasó exactamente, pero creo que la bici o la ciclista se enredaron entre sí o con un auto estacionado y la chica cayó a la calle por adelante del manubrio. Inmediatamente despues un auto pisó las ruedas de la bici, pero estoy segura que ese auto no tuvo que ver con el accidente sino que no pudo reaccionar con suficiente rapidez.
Yo estaba muy cerca, asi que bajé a la calle y me acerque a la muchacha que estaba en el piso. No estaba inconsciente pero tenía sangre en la cara, y tenía cara de desorientada. Trataba de incorporarse, pero quedo sentada, hecha un ovillo, llorando en la calle. Yo le pregunté si queria llamar a alguien y ella sacó su celular, y despues me dijo que no sabía a quien llamar. Tomé su
celular y llame al 911, y hable con el telefonista, mas que nada repeté la dirección, accidente, bicicleta, mujer herida. El conductor del auto me pidió el teléfono y terminó de hablar con el 911.
Le pregunte a la chica si tenia un pañuelo para limpiarse, y por suerte tenia, asi que le dije que se lo pusiera en la cara, porque los lentes le habian lastimado el caballete de la nariz. Se sacó los
lentes, y yo se los guarde en el bolso. Despues le pregunté si podia pararse, y la ayude a sentarse en la entrada de una casa, asi salía del hormigón. El tipo que iba manejando el auto que piso la bici también estaba cerca, seguro que creyó que yo era amiga de la muchacha.
Ella trató de llamar a alguien, pero se puso a llorar y no pudo hablar. Le dije que yo terminaba la conversación y repetí lo mismo: dirección, bicicleta, accidente, mujer herida sin gravedad pero en
estado de shock. El tipo del otro lado de la linea me dijo, OK, I think I know where is that, I'll be there in 5 minutes. Una camioneta rojo oscuro paró adelante de donde estaba la bici y bajo un tipo enorme, Well, what happened here? nos dijo con voz de pocas pulgas. Yo me preguntaba quien sería hasta que ví la insignia Police en la campera, y el conductor del auto y la chica le explicaron lo que pasó. Se escuchaban sirenas de bomberos, que venian también a auxiliar, y en seguida el lugar estuvo lleno de gente.
Uno de los bomberos, con guantes de latex, le trajo una bolsa de hielo (hielo sintético y tecnológico, me imagino) y le tomo el pulso. Despues otro bombero la reviso un poco más (palpandole la nuca y preguntandole si sentía las extremidades), y el primer bombero me
preguntó si yo era amiga. Le dije que no, simple pedestrian, y al notar acento extraño me preguntó de donde era. Uruguay, in South America. Ah, yo soy originario de Madrid pero hace 30 años que vivo en Minnesota. Oh, ah. Otra bombero rubia nos miraba con esa cara que ponen los minnesotanos cuando alguien habla un idioma que ellos no entienden, sonrisa a medias,
fascinación por el mundo exterior.
La chica estaba mucho mas compuesta y le dijo a un bombero que vivía en South Minneapolis, y que su padre estaba por llegar. Le dije, bueno, ya me voy, y me agradeció haberme quedado, sacó su teléfono de nuevo y me pidió que le diera mi número. Creo que se lo di bien, pero me olvidé de pedirle su nombre.
Tampoco volví a saber de ella.
Esa mañana salí de casa hacia la biblioteca con intenciones de llegar a las 8.30 y tomarme una taza de café para ponerme a tono. Al entrar saludé a mi supervisor y le dije, mil disculpas por llegar tarde. Me miró raro y me dijo, pero si son las 8.35. Ah bueno. Todo pasó en 5 minutos o menos. Y con tanta emoción junta, ya no precisé un café para espabilar.