miércoles, 6 de mayo de 2009

Doméstico en construcción, 2

Nuestra visita a Washington DC tuvo un sabor especial por la forma en la que pasamos las tardes y el último día: ayudando en una mudanza. Nuestros amigos Beto y Marita compraron una nueva casa y el gran día de cambio de dirección iba a ser (y efectivamente lo fue) el día en que nos fuimos.


Aunque no estuvimos ahí para cargar y descargar el camión (algún día voy a compartir impresiones sobre costos de mano de obra y trabajo no cualificado aquí en Estados Unidos), ayudamos a pintar los muebles de la cocina, a cocinar un poco, y a desarmar la casa un poquito.


También cebamos mate y disfrutamos de la compañía y la conversación.


Diego, Adriana y Facundo también vinieron a ayudar con la mudanza, y la cena del viernes, los siete alrededor de la mesa comiendo roasted tri-tip steaks (peceto asado), fue uno de los puntos altos de la visita.



Porque ser turista, ir a un lugar desconocido, y volver de noche, cansados, a un lugar impersonal y anónimo es deprimente cuando se compara con la posibilidad de encontrar una sonrisa y un beso de buenas noches de Marita.

Fotos, aquí http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/EnCasaConBetoYMaritaHerndonRestonVa#