
Aunque no estuvimos ahí para cargar y descargar el camión (algún día voy a compartir impresiones sobre costos de mano de obra y trabajo no cualificado aquí en Estados Unidos), ayudamos a pintar los muebles de la cocina, a cocinar un poco, y a desarmar la casa un poquito.

También cebamos mate y disfrutamos de la compañía y la conversación.

Diego, Adriana y Facundo también vinieron a ayudar con la mudanza, y la cena del viernes, los siete alrededor de la mesa comiendo roasted tri-tip steaks (peceto asado), fue uno de los puntos altos de la visita.
Porque ser turista, ir a un lugar desconocido, y volver de noche, cansados, a un lugar impersonal y anónimo es deprimente cuando se compara con la posibilidad de encontrar una sonrisa y un beso de buenas noches de Marita.
Fotos, aquí http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/EnCasaConBetoYMaritaHerndonRestonVa#