
La LoC me pareció, por lejos, el edificio utilizado para su propósito original más lindo de todos los que he visitado en mi ya no tan corta existencia (ojo que estoy dejando afuera a Versalles porque fue construido como hogar, no museo). La impresión que me dio fue que dieron una cantidad determinada de dinero (una barbaridad, pero no ilimitada), unos lineamientos genéricos, y que saliera lo que saliera.

Y lo que salió es sorprendentemente colorido, muy artístico, precioso creo yo, y si me lo preguntan, también muy ingenuo. Se nota (para mí al menos, que la visito 150 años después que la construyeron), que los artistas tenían unas ideas medio raras de lo que era importante resaltar en el hall de una biblioteca, y bueno... hoy en día no creo que quepa en la mente de los legisladores revisar los nombres de las editoriales decimonónicas más importantes, ni tampoco pasar lista a los oficios importantes a la hora de ir a sacar un libro para informarse sobre una decisión...

Dentro de toda esa libertad (mitad anarquía mitad inocencia), me pareció un edificio hermosísimo.
Impresionantes la Biblia de Gutemberg y la Biblia de Mainz... ambas compradas a precio de ganga a coleccionistas europeos durante la Segunda Guerra Mundial, me hizo cuestionarme una vez más si despojar a países ajenos de sus tesoros culturales para garantizar su preservación vale la pena o no.
También muy interesante la celebración del Bicentenario de Lincoln. Yo no tenía idea de que Lincoln, totalmente en la misma línea de Obama, sabía usar las formas no presenciales de comunicación y se sacó miles de fotos y retratos. Estaba prohibido sacar fotos, pero acá está la página oficial de la exhibición.
Como todo en Washington está diseñado para atraer mucho turismo, especialmente (exclusivamente) interno. Para que uno sienta el orgullo de la ciudadanía, para que uno vea en qué se gasta el dinero de los impuestos.
Me dio mucho que pensar.
Con menos pompa y ceremonia, me gustaría que en Uruguay también nos pongamos orgullosos de nuestra Biblioteca Nacional en vez de someterla a interminables vejaciones: eterna falta de presupuesto, directores ineptos (con honrosa excepción), falta de aprecio, expectativas no realistas por parte de la población (a ver, ¿cuántos de ustedes saben qué es lo que hace a la Biblioteca Nacional que sea nacional?), y ese abandono sin fin de capas y capas de avisos pegoteados en las paredes y meo de bichicomes abajo de las columnas.
Fue como un cadenazo en los dientes darme cuenta que esta gente no sólo gasta una enormidad de dinero en su biblioteca nacional, también la adoran y jamás permitirían una pegatina. Jamás se les ocurriría anunciar algo pegándolo en una pared, jamás irían a un evento anunciado con adhesivo en su venerable pared. La respetan, la idolatran, y ella está a la altura de las circunstancias; los tours son magníficos, pero el sitio web es fenomenal. Sirve para todo, sirve para todos. Suspiro, y no saben cómo.
Para recuperarse del bajón, les dejo estos links:
colecciones fotográficas de la LoC http://www.flickr.com/photos/library_of_congress/
nuestras fotos http://picasaweb.google.com/lecumberrydemasi/LibraryOfCongressWashingtonDC#
2 comentarios:
Qué envidia no? Talvez si la nuestra no estuviera en una zona venida a menos como el Cordón...
Si no estuviera rodeada de mercerías, zapaterías y tiendas de ropa interior de descuento.
Hundida ahí, entre tanta pegatina como bien decís.
Oscurecida por la sombra de edificios viejos tapados de hollín.
Si no estuviera en Montevideo, mezclada con todo, y sí en una ciudad exclusiva para cosas patrióticas...
Será que necesitamos un Washington Urugayo?
La otra es hacer una versión Oriental de "Tesoro Nacional", a ver si se llena de nabos (como Nicholas Cage justamente) buscando mensajes encriptados entre las telarañas. En una de esas encontramos el fabuloso Tesoro Charrua y todo, quien sabe no?
Yo creo que el problema no es el barrio, ché... Es más, te diría que por lógica eso sería una ventaja.
Creo que el problema es todo lo demás (problemas internos, presupuesto, etc.), pero lo que más me impresiona es la noción de que la sociedad en su conjunto la odia con todas sus fuerzas.
Este blog va a pasar a llamarse: "delezne a Nicholas Cage". No hay necesidad, pero igual es muy divertido.
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